«Hell Awaits» 1985-2020 — ¡35 AÑOS! Parte II: Infierno Develado

El segundo álbum de SLAYER redefinió el metal, abriendo las puertas del infierno para el metal extremo. Aquí te contamos cómo se hizo. [Segunda entrega].

El infierno esperaba acechando entre los surcos de acetato y cintas de cassettes. Y una vez desatado, se propagó rápidamente, corrompiendo las almas y mentes de millones de adolescentes en todo el mundo, infectándolos con el virus del METAL .

El estilo musical de SLAYER dio un salto cósmico en esta segunda producción. Hibridizando el vigor del speed metal y el pulso agresivo del hardcore punk (cortesía de Lombardo y Hanneman), las composiciones hacen màs complejas y elaboradas (según King, por escuchar demasiado el álbum «Melissa» de MERCYFUL FATE), alcanzando a la vez nuevos niveles de ferocidad. Pero, ¿cómo se logró?

 

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CAPTURANDO EL INFIERNO

Aunque Show No Mercy había sido grabado con las uñas, con una producción muy inferior al estándar de la época, y la crìtica especializada había sido despaidada con el álbum, toda la red de fanzines de Estados Unidos y Europa aseguraron que el álbum también fuera un éxito en el underground europeo. Slagel sabìa que el siguiente álbum de SLAYER debía ser superior a su antecesor y decidió jugársela por la banda.

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Tratando de mejorar el nivel de calidad, Brian Slagel dueño del sello y productor del primer álbum de SLAYER, buscó el mejor estudio de la época, Eldorado Studios en Hollywood, California. Acto seguido, inició la búsqueda de una persona experimentada que se hiciera cargo de la grabación y mezcla del álbum. Dicha misión se la encargó a Ron Fair.

Músico, arreglista, productor e ingeniero de sonido, Fair tenía más experiencia en el campo. Incluso había sido profesor de Bill Metoyer en la escuela de ingeniería. Por entonces, trabajaba como ingeniero y productor para varios sellos, siendo además ejecutivo de A&R para el sello Chrysalis Records. De hecho, había sido Fair quien se llevó a ARMORED SANT de Metal Blade a Chrysalis. Fair no estaba muy familiarizado con el metal underground de la época, pero sì muy involucrado con bandas de heavy metal màs tradicional. Antes de hacer la producción de «Hell Awaits», Fair ya había estado tras los controles de grabación en «Give’em the Axe», el debut EP de LIZZY BORDEN y «Battle Cry», el debut de OMEN. Por ello, cuando Fair vio a SLAYER en vivo, quedó tan impresionado que aceptó la misión de inmediato.

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Los costos de un estudio de grabación medianamente equipado eran muy elevados en esa época y se cobraba por horas. Slagel asumió los costos, pero sus fondos eran muy limitados; las finanzas de Metal Blade no era un gran sello, sus finanzas eran limitadas. Por tanto, y tal como se había hecho cuando grabaron su álbum debut, esta vez las facilidades de Eldorado Studios se alquilaron en horario nocturno, porque era más barato.

Pese a lo limitado del tiempo y presupuesto, grabar en un estudio profesional tenía sus ventajas. A diferencia de Track Studios, un lugar tan pequeño que Lombardo había grabado los platillos del «Show No Mercy» por aparte porque el resonar de los platillos interferían con el sonido de batería y “no cabían” en la cabina, esta vez el baterista se dio gusto plasmando la pericia adquirida desde principio de año cuando había aprendido a tocar el doble bombo para «Haunting the Chapel».

Toda la banda iba noche tras noche a grabar guitarras, bajo y baterìa, mientras que los overdubs de voz y solos de guitarra se grabaron en Track Studios de Los Ángeles con el siempre confiable Bill Metoyer. Según Fair, la captura de las guitarras no había sido la mejor; por lo que “se hizo lo que mejor se pudo”. Las mezclas finales se hicieron en Track Studios y luego Fair tomó todas las cintas para transferirlas a una única cinta maestra, dejando todo listo para llevar a la prensadora. Para optimizar recursos y sacar el mayor partido posible del equipo a su disposición, Fair trabajò bajo presión, mezclando todo el álbum en una sola noche.

ILUSTRANDO EL INFIERNO

Misteriosa, intrigante, estremecedora, impactante y llamativa a la vez, esta representaciòn del infierno inspiró a decenas de aspirantes a ilustradores que, gracias a esta y otras carátulas emblemáticas del género en la década de 1980, orientaron sus proyectos de vida hacia el diseño gráfico y las artes plásticas. ¡Oh, desengaño! ¡Oh, decepción! …cuando descubrieron la realidad!

SLAYER acudió nuevamente a su amigo Albert Cuéllar para la ilustración de la carátula. El artista, entusiasmado, creò el lienzo que sirve de trasfondo para una serie de imágenes demoníacas, como una representación pictórica de lo que podría ser el infierno que aguarda las almas de los condenados…

«Approaching Centauri» – original de Jean Giraud "Moebius". Revista «Heavy Metal» (1977)

Uno de los tres elementos presentes en la carátula de «Hell Awaits». Tomado de la obra «Approaching Centauri», original de Jean Giraud «Moebius», incluido en una edición de 1977 de la revista «Heavy Metal». Tomado del libro «The Battle for Art».

Para esta ocasión, Cuéllar creó un lienzo que representaba el abismo infernal. Acto seguido, sobre este fndo pegó unas figuras pequeñas que daban la impresión de flotar en el sucio aire que asciende por las rojizas paredes del Pozo del Averno. Estas figuras pequeñas, detalladas y difíciles de distinguir a simple vista, devela una imagen de tormento cuando se examina de cerca y con detenimiento: tres infelices almas, desmembradas de variopintas maneras por cinco demonios cornudos de ojos rojos, colmillos afilados y panzas cerveceras que se ceban sobre ellas. La pieza original –es decir, el lienzo con las figuras sobrepuestas– sigue en posesiòn de la banda.

Sin embargo, con los años trascendió que las tres figuras superpuestas sobre el lienzo fueron copiadas del famoso artista gràfico francés Jean Giraud, mejor conocido como «Moebius», uno de los ilustradores más famosos de la legendaria revista de cómics «Heavy Metal». De hecho, no es la única vez que una banda de metal ha «tomado prestadas» ilustraciones del artista. [El detalle del arte de Moebius siendo utilizado en la carátula de «Hell Awaits» pasaría inadvertido durante años hasta que, en 2011, el blog ‘Bang Your Head or I’ll Rip It Off publicó algunos PDFs vinculando el arte de Moebius con la carátula del álbum.]

Sea como fuere, la pieza de arte en la carátula de «Hell Awaits» tiene cierto aire mórbido y amenazante, cualidad que sòlo poseen unas cuantas carátulas de metal. La composición final, icónica en la historia del metal extremo, fue en parte responsable del éxito del segundo álbum de la banda.

DESCRIBIENDO EL INFIERNO

Volante promocional. SLAYER firmando los álbumes el día del lanzamiento de «Hell Awaits». Abril 1° de 1985.

Volante promocional. SLAYER firmando los álbumes el día del lanzamiento de «Hell Awaits». Abril 1° de 1985.

La producción del álbum es consecuente con los estándares de producción de la época,; el estilo de sonido captura la esencia de las guitarras, batería y bajo, mientras que la voz, con un escalofriante tono de eco, está justo “al frente” y “por encima” de la instrumentación. Con una música violenta, rápida y aterradora; una voz, ni gritada ni cantada, es un letras apocalípticas y estética nihilista.

El gruñido estremecedor de Araya eleva letanías acompañadas del coro distorsionado que emerge de las guitarras de King y Hanneman, cantando odas épicas de muerte, horror e incertidumbre, narradas desde el punto de vista del perseguidor: sea la naturaleza (‘Hardening of the Arteries’), entidades demoníacas (‘At Dawn They Sleep’) o simplemente la maldad humana (‘Kill Again’).

Una sensaciòn de miseria y desolación hecha música, permea y domina la complejidad rítmica de los riffs aue fluyen suavemente a lo largo de las canciones, sostenidas por el retumbar incesante de la batería de Lombardo, que se muestra innovador en velocidad y agresividad al aporrear los parches de sus tambores.

DETALLANDO EL INFIERNO

Las voces escalofriantes al inicio del primer corte es un coro hecho de manera espontánea: a indicación de Bill Metoyer, los integrantes de SLAYER comenzaron a susurrar “lo primero que se le viniera a la mente”. De pronto, Kerry King, tal vez sirviendo de conducto, médium o vehículo a quién sabe qué entidad sobrenatural –o porque le gustaba mucho la película «Evil Dead», quién sabe– comenzó a susurrar “Join us! Join us! Join us!” («¡ÚNETENOS!») Los otros le siguieron y esa es la base de la introducción. Escucha la introducción «al revés» para escucharlo «al derecho» 😉

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Para añadirle leña al fuego de la controversia por entonces vigente en Estados Unidos de ‘mensajes subliminales’ que ‘incitaban al crimen, el delito y la inmoralidad en los jóvenes’, el coro quedó “al revés”. Y la voz de Araya, disminuida unos cuantos tonos para darle esa resonancia de ultratumba al gritar “Welcome back!”, que cierra el coro inicial, te dará la bienvenida cuando regreses al infierno. Ciertamente una introducciòn que, una vez escuchada, jamás se olvida.

Otro detalle de los elementos presentes en la carátula de «Hell Awaits». Tomado de la obra «Approaching Centauri», original de Jean Giraud «Moebius», incluido en una edición de 1977 de la revista «Heavy Metal». Tomado del libro «The Battle for Art»

Las canciones siguientes son una muestra del talante más experimental (y más oscuro) desarrollado por SLAYER a la hora de componer. Musicalmente hablando, ‘At Dawn They Sleep’ es muestra de experimentación musical, mientras que ‘Kill Again’ y  ‘Necrophiliac’ constituyen las primeras incursiones de SLAYER en temas directamente relaciondos con las manifestaciones terrenas de la maldad humana.

Describir las “curiosidades insalubres” con letras explícitas cantadas sobre un maníaco homicida y, bueno, un necrófilo, con descripciones explícitas en primera persona sobre lo que puede pasar por la mente de tales individuos implica un ejercicio de creatividad que muy pocas bandas habían intentado hasta el momento (casi todas lo hacían en tercera persona). Pero el equilibrio entre la experimentación musical y las letras más elaboradas se encuentra en ‘Hardening of the Arteries’, ‘Crypts of Eternity’ y ‘Praise of Death’.

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Alternando partes rápidas y cortas con otras más “calmas” y extensas, donde el bombardeo de guitarras –e incluso un breve solo de bajo– realzan sombras letras como ‘’Sufrir sólo por el hecho de estar vivos / Infierno en la Tierra / Mentimos, atrapados y atados por nuestras propias mentiras’, ‘Praise of Death’ fascina con su intrincada estructura.

Por su parte, la música de ‘Crypts of Eternity’ combina elementos casi progresivos. Con cambios de tiempo y riffs atìpicos, la influencia de MERCYFUL FATE es màs evidente en esta ambiciosa composición, la màs larga en el álbum. la letra, con alusiones a la oscuridad imperante sobre un desolado reino de sombras luego de la aniquilación infernal, sòlo sirve de preámbulo al magnìfico cierre del álbum.

Si bien ‘Hardening of the Arteries’ no es un despliegue de maestrìa compositiva ni tiene el talante progresivo de otros cortes del álbum, resulta eficiente en tanto su rapidez nos transporta de la densidad experimentada con ‘Crypts of Eternity’, para equilibrarnos, embarcándonos en una descarga virulenta de riffs y retumbar de redobles mientras Araya canta:

‘El miedo fluye por las venas del mundo / El odio ennegrece el cielo / El único plan futuro asegurado es la muerte / Para qué vivir si no hay nada?  (…) La juventud, entorpecida, trata en vano / de saboteaar el cadáver de la Tierra / toda vida nueva perece / La existencia es futil (…) Aliento decrépito, vil en su hedor / Mundo en descomposición (…) Las convulsiones toman al mundo de la mano / La parálisis destruye / nadie hay allí para salvarnos / Convulsión brutal, ahor amoriremos’

De manera rápida pero sutil, la furia de este himno nihilista pronto hace transición al riff inicial de Hell Awaits, regresando al punto inicial; dando la vuelta completa, volvemos al punto de partida en nuestro recorrido por este círculo del infierno.

EL FIN DEL PRINCIPIO – INICIA EL ASCENSO

La tienda de discos organizó una firma de autógrafos como parte del lanzamiento del álbum el 1° de abril de 1985. El álbum salió oficialmente el 2 de abri y al día siguiente, SLAYER se presentaba junto a EXODUS y VENOM en un escenario en realidad inesperado para semejante selección de bandas: la famosa discoteca Studio 54 en Manhattan, Nyeva York. El show fue grabado en vivo, comercializado luego en cinta VHS bajo el nombre «Ultimate Revenge». Iniciaba el Combat Tour.

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De allí, SLAYER daría el salto a Europa, llevando so sonido al festival Dynamo en Holanda. a finales de año, luego de una presentación en el Ritz de Nueva York, SLAYER y compañía conocen al productor y dueño de un sello neoyorquino de hip-hop llamado Rick Rubin, quien expresa su deseo de ficharlos para su sello, Def Jam Records. Era un sello de rap y hip-hop, pero con buenas conexiones y distribución mundial con CBS/ Columbia Records. Y el resto, como dicen, es historia… que esperamos contarles en una próxima entrega.

PORQUÉ «HELL AWAITS» ES MÁS RELEVANTE QUE «REIGN IN BLOOD»

En retrospectiva, es decir, según parámetros de hoy, 2020, la producción de «Hell Awaits» tiene sus fallas, pero el mejor testimonio a su grandes es que ha resistido con donaire el paso del tiempo. Quizás debido a lo intrincado de sus canciones, el álbum no tiene la ígnea fiereza de producciones futuras de la banda y carece de la extravagancia adolescente del «Show No Mercy», pero gracias al presupuesto limitado de Metal Blade, conserva la sonoridad de su álbum debut.

Sombrío y nihilista, «Hell Awaits» marca un quiebre en la línea musical de SLAYER, y del Metal como se conocía en aquel entonces. Las guitarras galopantes de Show No Mercy son testimonio de la marcada influencia que tuvieron IRON MAIDEN y otras bandas de la NWOBHM en las primeras etapas de la banda, pero el incorporar la velocidad y agresividad del hardcore punk con los elementos más elaborados y progresivos del heavy metal creó un híbrido, una nueva especie, que millones conocerían años después como ‘thrash metal’.

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Si bien para ese entonces ya existían bandas underground que tomaban influencias del hardcore punk (BATHORY bebió directamente de GBH; HELLHAMMER hizo otro tanto con DISCHARGE; la gente de SEPULTURA se inspiraban en los fineses TERVEET KÄDET, etc), el incorporar los elementos melódicos y las estructuras progresivas del heavy metal tradicional, allanó el camino a nuevas formas de visceralidad sonora. Y aunque «Reign in Blood» sea su álbum más popular –y tal vez el que les ‘consagró’ y les llevó a la fama–, «Hell Awaits» constituye ese elemento disruptivo, diferenciador, que es patrimonio de los pioneros, en cualquier cambio de la experiencia humana.

Los antiguos griegos hablaban del daimon como espíritus guías, deidades tutelares o bien, como la esencia en las almas de los seres humanos. Tal vez los artistas no sean ellos mismos creadores de su arte, sino simples medios de comunicación o transmisión utilizados por energías que escapan a nuestra comprensión, que están en algún plano insondable, que no alcanzamos a percibir del todo, pero que se encuentra “ahí”. Ya sea en lo inconsciente de la mente humano o el alguna dimensió, y se expresa apoderándose por momentos de unos cuantos afortunados que eligen para servirse de ellos.

El lenguaje es deliciosamente revelador, y ese título, “el infierno espera”, y este álbum abriìo las siete malditas puertas del infiern para que la plaga conocida como metal se propagara por toda la tierra y la oscuridad tendiera su manto sobre las cabezas de los millones de jóvenes contagiados por la virulencia de su música.

FUENTES

 

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