Parte III — Speed Metal: Te lo metieron por los ojos y te dieron por el…

[Parte III de la serie “Cursillo de Historia del Metal: Porqué los géneros del metal se llaman así”]

¡ATENCIÖN: esta serie no se trata sobre la historia de cada subgénero, ni sobre si X banda es de tal o cual género, sino sobre el origen de la etiqueta. Al terminar de leerla, la pensarás dos veces antes de debatir sobre si X banda es de tal o cual género.

VA - Speed Kills (Music for Nations) 1985

VA – Speed Kills (Music for Nations) 1985

 Si hay un término fabricado para mercadear, es ‘speed metal‘. Aún hoy constituye una categoría algo difusa, difícil de delimitar claramente, y es el campo de batalla preferido de los metal nerdos de todo el mundo. En este artículo, exploramos cómo esta etiqueta obedeció más a la industria que a las bandas. Lo curioso es que una etiqueta pensada para vender más fácil cierto tipo de bandas, terminó siendo asimilado —y hasta conceptuaizado— por los fans que se tragaron el cuento entero.

Speed Metal Sticker - BANZAI

Speed Metal Sticker – BANZAI

Hoy día el speed metal se define como un estilo más rápido y agresivo que el heavy metal tradicional, con menos influencias del hardcore punk que el thrash, menos abrasivo y más melódico que este, con fuertes raíces en la NWOBHM (la oleada de bandas británicas surgida entre 1978 y 1982) y cierta inclinación al virtuosismo y destreza musical de sus intérpretes sin caer en los extremos de, digamos, IRON MAIDEN. ‘Children of the Grave’ o ‘Fireball’ preceden el estilo, mientras que bandas como Judas Priest eliminaban gradualmente los elementos del blues dando paso a las semicorcheas; ‘Exciter’ y, claro està, ‘Overkil’ de MOTÖRHEAD se consideran precursores de lo que se etiquetaría como speed metal.

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De este cambio generacional se destacan los canadienses ANVIL y, en especial EXCITER. Ambas formadas en 1978, EXCITER sabían desde un principio que querían hacer algo distinto, y que estaban haciendo algo novedoso, solo que en ese entonces no existían todas las etiquetas que tenemos hoy. En una entrevista de noviembre de 1982, John Ricci, guitarrista de Exciter, discutía el tema (les presentamos el audio y la traducción del fragmento que nos interesa, durante el primer minuto y medio):

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«DJ: ¿Siempre has tocado el estilo de música que tocas ahora con EXCITER?
John Ricci: “No, la verdad no. Siempre me ha gustado el estilo de música más pesada. a finales de los 60s y principios de los 70s no había casi bandas de heavy metal como tal; había bandas de heavy rock, o como quieras llamarle, pero no heavy metal. Hoy día tenemos bandas como Motörhead y Judas Priest, y eso.
DJ: Sé que el estilo de heavy metal que tocan no es… es más moderno que, digamos, Deep Purple, que bandas como Led Zeppelin y bandas por el estilo, que son más hard rock. Es una lìnea muy delgada, creo, entre el hard rock y el heavy metal, pero definitivamente ustedes tocan un estilo más moderno. ¿Cómo desarrollaste… cómo han desarrollado, este tipo de sonido? ¿Es algo que han querido tocar?
John Ricci: Primero que todo, están nuestras influencias. También tratamos de crear un nuevo estilo 80s de heavy metal. Y esas son las bandas que escuchamos cuando escribimos nuestras canciones. Eso es lo que tratamos de crear. Algunos de los riffs puede que se hayan utilizado antes, pero la manera en que los armamos, combonado con nuestra energía y destreza musical, suena como a metal fresco, no suena como… bueno, hay bandas de Gran Bretaña que escuchamos y se llaman a sí mismas heavy metal pero en realidad son más acid rock, o algo asì, no heavy metal. Y nosotros no somos acid rock; somos heavy metal. Como dijiste, es una línea muy delgada». — [entrevista con John Ricci y Dan Beehler de EXCITER, CKCU FM, 7 de noviembre de 1982].

Con el tiempo, al cambio de velocidad se sumarìan los alemanes ACCEPT con su canción ‘Fast as a Shark’ y, posteriormente, los canadienses ANNIHILATOR.

Ian Christe: El Sonido de la Bestia (2005).

Ian Christe: El Sonido de la Bestia (2005).

Eventualmente, el llamado speed metal mutarìa en el thrash, y todavía hoy siguen las discusiones sobre las diferencias entre cada uno. En su libro «El Sonido de la Bestia», Ian Christe intenta establecer esa diferencia, argumentando que:

«el thrash metal tiene màs que ver con largos y torcidos intervalos rítimicos, mientras que el speed metal, como lo interpretan AGENT STEEL y DESTRUCTION, es una subcategorìa màs limpia y màs compleja musicalmente, que mantiene la lealtad a los duelos de melodía del metal clásico» [Christe, p. 141].

Y más adelante:

«En realidad, había muy pocas diferencias sintrínsecas entre speed metal y thrash metal. Sin embargo, con la repetina popularidad de las bandas rápidas y furiosas, a veces esa distinción servía para separar el pulso batiente y rítmico del thrash metal y el sonido màs limpio y más melódico que se denominaba speed metal». [Christe, p. 143].

Para un ejemplo de cómo el término speed metal se inventó para venderte bandas, basta con dar un vistazo a lo diferentes que resultan entre sí los actos que regularmente se agrupan bajo esta etiqueta: Agent Steel y Anvil, Cacophony y Cranium, Exciter y Exhorder, Helstar y Helloween, Riot y Running Wild, Xentrix y Znowwhite, añadiéndole todos aquellos que quisieron capitalizar con el término como el sello canadiense BANZAI.

Fundado por Michael Meese, quien tenìa un amplio conocimiento de la escena de aquel entonces, BANZAI tomaba los discos que vendáin bien en Estados Unidos y Europa, licenciándolos para el ávido y creciente mercado canadiense.

That Side (Lad B) - etiqueta utilizada por BANZAI Records

That Side (Lado B) – etiqueta utilizada por BANZAI Records

El sello prensó álbumes de Noise, Neat, Megaforce, Metal Blade y Roadrunner, en tirajes sucesivos de mil copias, que raramente llegaban a 10 mil (exceptuando los dos primeros discos de Metallica, con 50 mil copias vendidas sólo en Canadá). Como estrategia de mercadeo, BANZAI agrupó bajo su famoso sticker de “Speed Metal” a 18 álbumes diferentes de Bathory a Voivod, pasando por VENOM, LIVING DEATH, KREATOR, DESTRUCTION, WARRANT, IRON ANGEL, TYRANT, POSSESSED, CELTIC FROST, CRYPTIC SLAUGHTER, HELLHAMMER y RUNNING WILD, contribuyendo así a la batalla de los subgéneros y la confusión de sus fans.

Al igual que sucedió con la recopilación de 1982 New York Thrash (con bandas de hardcore de la ciudad) sellos como Music for Nations / Under One Flag también buscaban promocionar sus bandas prensando compilaciones que empeoraban las cosas. Su serie Speed Kills… de los cuales se prensaron varias entregas entre 1985 y 1989, incluìan una amalgama de agrupaciones emergentes y establecidas en Europa que trataban de cruzar el Atlántico para darse a conocer.

VA – Speed Kills II – The Mayhem Continues… (1986)

Para hacerse una idea: Speed Kills – The Very Best of Speed Metal (1985) agrupaba bandas como POSSESSED, EXODUS, HALLOW’S EVE, VENOM, VOIVOD, MEGADETH, SLAYER, BULLDOZER, METALLICA, DESTRUCTION, EXCITER y CELTIC FROST, mientras que Speed Kills II – The Mayhem Continues… (1986) reuniía a WHIPLASH, IRON ANGEL, DESTRUCTION, ONSLAUGHT, LIVING DEATH, RAZOR, BATHORY, SODOM, ANTHRAX y HELLOWEEN. Luego seguirían Speed Kills III – A Catalogue of Destruction (1987) y Speed Kills… but Who’s Buying? (1989). Saquen sus propias conclusiones.

El periodista musical y crítico canadiense Martin Popoff redondea a la perfección lo concerniente al speed metal como tal, explicando que:

«Todavía se debate si el speed metal sobrevivió a los 80s, pero tal como lo veo, fue algo efímero. El término incluía desde las bandas surgidas entre el último coletazo de la NWOBHM que se hacían más pesadas y rudas, y el nacimiento del thrash, que es más ambicioso, tiene más palm-muting y tiende a ser más compacto y mejor producido. El término se aplica a esta especie de cruce de caminos, de zona de intersección, entre un heavy metal 70s… como una versión más pesada de Judas Priest y el thrash. Aunque los debut de Metallica, Anthrax y Megadeth se consideraron speed metal, el fenómeno tuvo su auge entre 1982 y 1985, y quedando con cierta reputaciòn de ser ‘anticuado’, siendo relegado rápidamente en la estela del thrash» [Martin Popoff, debate sobre speed metal en Lock Horns].

VA - Speed Kills... Again (Earache) 2007.

VA – Speed Kills… Again (Earache) 2007.

Ese momento de evolución, ramificación y diversificación del heavy metal es entonces lo que hoy puede llamarse ‘speed metal‘. Aunque fue una tendencia un tanto olvidada durante varios años, todo en el Metal (y en el mercado) es cícilco, y sería cuestión de tiempo para que resurgiera la tendencia, Y tras el reavivamiento, volvería la voracidad de los sellos disqueros que quisieron ordeñar la etiqueta de speed metal hasta el límite; tal es el caso de Earache con su recopilación Speed Kills… Again, aprovechando el reavivamiento retro con bandas surgidas entre 1999-2004 como ENFORCER, WARBRINGER, MERCILESS DEATH y TOXIC HOLOCAUST

Conociendo lo anterior, y sabiendo que se debe más a estrategias del mercadeo que a otra cosa, ¿seguirás peleando por clasificar y categorizar en géneros y subgéneros? ¿Seguirás mordiendo el anzuelo del mercadeo, o disfrutarás la música sin caer en esos sofismas de distracción? La decisión es tuya.

Fuentes consultadas:

Speed Metal Swirl Sticker — BANZAI

Speed Metal Swirl Sticker — BANZAI

Cursillo de historia del Metal: Porqué los “subgéneros” se llaman así
Parte 1 — Heavy Metal: La milicia, la tabla periódica y el “País Negro”
Parte 2 — Power Metal: Lo que tienen en común Venom, Metallica, Pantera, Jag Panzer y Helloween
Parte 3 — Speed Metal: Te lo metieron por los ojos, y te dieron por el…
Parte 4 — Thrash Metal: le1debemos al hardcore hasta el nombre.
Parte 5 — Death Metal: No, no fue Chuck…
Parte 6 — Black Metal: No, tampoco fue Venom…
Parte 7 — Doom Metal: Dame Sabbath, épico en el centro y metálico en los bordes
Parte 8 — Gothic Metal: ¿Qué carajo tienen en común los godos, Notre-Dame y Drácula?

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