Parte VI — Black Metal: No, tampoco fue Venom

[Parte VI de la serie “Cursillo de Historia del Metal: Porqué los géneros del metal se llaman así”]

¡ATENCIÖN: esta serie no se trata sobre la historia de cada subgénero, ni sobre si X banda es de tal o cual género, sino sobre el origen de la etiqueta. Al terminar de leerla, la pensarás dos veces antes de debatir sobre si X banda es de tal o cual género.

Venom - 4 de junio de 1982

Venom – 4 de junio de 1982

Antes de iniciar tu lectura, es necesario hacer una precisión, común a toda nuestra serie, pero especificado en cada capítulo…y el black metal no puede ser la excepción. A riesgo de que los músicos de academia les repulse la siguiente simplificación, en el sentido estrictamente musical, podría decirse que los ‘subgéneros’ del Metal corresponden a ‘especies’ (power, death, black, doom), que al cruzarse con otros géneros musicales crean híbridos (donde los elementos de origen siguen siendo identificables (como en el gothic o el sludge) o generando ‘fusiones’ (donde dos o más elementos se combinan creando algo totalmente distinto, como el thrash, mezcla de heavy metal clásico + hardcore punk; o el grindcore, mezcla de death metal + hardcore punk).

Kerrang!, la edición que se encargó de iniciar el circo de los medios

Kerrang!, la edición que se encargó de visibilizar la escena noruega, iniciando el circo de los medios

En lo que al black metal se refiere, y en el sentido estrictamente musical, el black  (especie) tendría elementos de estilo (como el timbre de la voz, rasgada; la distorsión y el tono de guitarra, y la calidad de la producción, que puede ser ‘cruda’, es decir, sin mayor edición en estudio, o ‘sucia’, es decir, con una ecualización difusa o no adecuada, haciendo referencia al énfasis en lo melódico, los riffs, el tempo, la atmósfera, la disonancia, las escalas con énfasis cromaticos, etc). Todo esto constituye una estética sonora que narra de forma atípica unas líricas llenas de oscuridad y ritualística.

Sin embargo, todas esas sutiles diferencias, esos matices y ‘pinceladas’ propias del lenguaje de la academia musical, son borrados de un manotazo y pintados con brocha gorda por la industria y el marketing, para quienes resulta mucho màs fàcil (y mercadeable) hablar de ‘género’ y ‘subgénero’.

De esta manera, el mercadeo convierte cada preferencia de estilo y estética en un subgénero aparte, con un único propósito… ¡para vendértelos mejor!

Esa es la razón por la que tenemos toda esa ramificación de sub-sub-sub-subgéneros (raw black, depressive suicidal, melodic black, symphonic black, industrial black), diferenciaciones en su mayorìa altamente innecesarios.

Dicho lo anterior, ¡prosigue con la lectura!

Venom - Black Metal (1982)

Venom – Black Metal (1982)

Si hay una etiqueta que se originó mucho antes de que se definiera como una especie musical diferenciada dentro del Metal, esa es black metal. Si bien las letras ocultistas y satanistas no han sido terreno exclusivo del Metal (ya había antecedentes en el blues), y el rock psicodélico tuvo lo suyo con la variante ‘occult rock’ de Coven, fue Black Sabbath quienes tomaron la iniciativa de incorporar elementos del horror gótico en sus letras, y de alusión abierta a Satán y sus cohortes, pero siempre desde una perspectiva cristiana (Dios es bueno, Satán no).

Musicalmente hablando, el consenso general es que lo que hoy día conocemos como “Metal Extremo” nace con Venom, quienes toman el heavy metal del momento (la NWObHM) pero eludiendo su melodismo y tecnicismo, mezclándola con su gusto por el hardcore punk, de donde toman la rapidez y agresividad ya insinuadas por MOTÖRHEAD.

Esta explosiva mezcla musical se combina con la producción, cruda y sucia, y la actitud “fuck you!” con la que Venom pone la piedra angular tanto de la fortaleza del thrash como del castillo del black con su álbum Welcome to Hell (1981). Pero el término no lo acuñaron ellos.

Venom - Demon DEMO (1980)

Venom – Demon DEMO (1980)

Si bien el 29 de abril de 1980 Venom graba su demo Demon, con el pentáculo y cabra incluidos, en octubre de 1980 una banda alemana de compañeros de secundaria de la ciudad de Aachen, Alemania, graban un demo de cuatro canciones llamado Black Metal Masters. La banda estuvo activa unos cuantos años, pero en su momento no trascendió; la primera alineación no durò mucho, hubo una frecuente rotación de integrantes y sólo tendrían una primera formación estable en noviembre de 1982, grabando dos demos más, Walpurgis Night (1985) y The Bitch (1986), lanzando su álbum debut apenas en 1986: Queen of Siam. La banda, claro, es Holy Moses.

Bathory, Under the Sign of the Black Mark, entre los 20 mejores álbumes de thrash de la revista británica Kerrang! (1987)

Bathory, con su homónimo álbum debut, entre los 20 mejores álbumes de thrash de la revista británica Kerrang! (1984)

Pero el que pega primero, pega dos veces, y el segundo álbum de Venom, Black Metal (1982), popularizó el término. Entre 1982 y 1985, la prensa especializada de la época (los fainzines) le podrían la etiqueta “black metal” a bandas musicalmente tan disímiles entre sí como Venom, Running Wild y Mercyful Fate debido a una única cualidad en común: porque en sus letras hablaban explícitamente de Satanismo. Pero en 1986, el black metal no era una especie musical definida.

Podría decirse que el black metal ya tenía etiqueta y personas tratando de definirlo musicalmente —y defenderlo ideológicamente— en puntos aislados del planeta, mucho antes de que existiera la forma musical:

En sus demos de 1983 y su único EP de 1984, los suizos Hellhammer llevaría el elemento musical del d-beat y el hardcore punka otro nivel, mientras que Bathory pasó de tocar una variante cruda de Venom en su debut epónimo de 1984 (fuertemente influenciada por el hardcore punk de GBH), a darle algunas cualidades estilísticas distintivas a su música en The Return… (1985) pero la banda seguía siendo etiquetada como ‘speed metal’ (por BANZAI Records), como ‘thrash metal’ por Kerrang! en 1987, o incluso como ‘death metal’ ya que su temática de letras no era únicamente satanismo.

Por si lo desconoces, amable lector, en sus tres primeros álbumes Bathory también hablaba de la carrera armamentista de los 80s, de mitología, de sexo y lujuria, así que lo mercadeaban como death metal.

Samael - Medieval Prophecies 7" EP (1989), en el fanzine italiano Metal Attack #7 (1989/1990).

Samael – Medieval Prophecies 7″ EP (1989), en el fanzine italiano Metal Attack #7 (1989/1990).

Al momento de ser publicado el hoy mítico Deathcrush de Mayhem (primero como demo en marzo de 1987 y prensado en acetato en agosto del mismo año) la música de esta grabación era vista por la misma banda, por sus seguidores, y por los fanzines, como death metal o, en el mejor de los casos, ‘funcore’ (término utilizado ampliamente en el movimeinto underground europeo ese entonces).

Ni siquiera las bandas emergentes de aquel entonces, como SAMAEL, se denominaban como black, y preferían autopromocionarse como death metal, o en el mejor de los casos, como “morbid/death metal”, sin importar que la atmósfera de la banda fuese decididamente mucho m{as ocultista que la de sus contempor{aneos. Y así estaban las cosas… hasta 1990

Con el auge comercial y la popularidad en MTV de la especie (género) que conocemos hoy como death metal, personas en sectores más cerrados del underground decidieron marcar la diferencia, tanto en su imagen como en su estilo musical.

Snorre W. Ruck, de Thorns

Snorre W. Ruck, de Thorns

Cambiaron la apariencia convencional de las bandas de death metal, de jean, sudaderas y camisetas por el cuero y los taches, y exploraron tanto la teorìa musical como las distintas posibilidades interpretativas de su instrumento (el arpegio tremolo picking, la innovación del guitarrista noruego Snorre W. Ruch de Thorns, inspirado en la manera como se toca la balalaika).

A todo esto le añadieron la actitud ‘fuck you’ y el término acuñado por Venom, la puesta en escena de King Diamond y Mercyful Fate y la aspereza y crudeza de Bathory y Hellhammer, dieron nacimiento a la especie que hoy conocemos como black metal.

En esos confusos años de autodefinición y exploración, también se manejaba el término ‘dark metal’. Pero como ‘black metal’ ya tenía cierta connotación por las letras, reutilizaron el término acuñado por Holy Moses y Venom, resignificándolo hasta tal punto que hoy día, entre los metaleros cuando menos, Noruega es casi sinónimo de black metal.

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Una cosa es cierta: de no haber marcado esa direrencia de nombre, estilo y estética musical y visual, hoy día el black metal no habría sido visto como una especie tan genuinaente distinta, diferenciada e importante dentro del metal como lo fue en su momento, gracias a la etiqueta misma y al trasfondo cultural que tenía tras de sí.

Euronymous y Varg, víctima y victimario, cuando departían juntos.

Euronymous y Varg, víctima y victimario, cuando departían juntos.

Pese a ser considerado por muchos la especie más cerrada del metal extremo, es a la vez la más experimental, y la más revolucionaria, en tanto ha dado a un número nada despreciable de ramificaciones estéticas y estilísitcas.

Un artista crea, innova, revoluciona; una vez la revolución está en movimiento, se distancia de su obra y sigue su camino. Muchas bandas del black metal fueron así: hicieron hasta donde más podìan en un único estilo y siguieron su camino. Sus imitadores, en cambio, se estancaron, creando reglas, normas y límites, templos e iglesias para adorar a sus dioses musicales y enfrascarse en extenuantes guerras entre “subgéneros”, cuando en realidad pelean por diferencias en sus preferencias de estilo.

Esas ramificaciones estéticas y estilísticas son las mismas que la industria y el marketing no ha dudado en tomarlas, envolverlas en ‘subgéneros’ y empacarlas bajo una etiqueta listas para vendértelas. Y lo peor son los enfrentamientos entre quienes gustan de esta especie musical, cuyo única causa es la preferencia por tal o cual estilo o estética musical de la especie.

El nivel de abusrdo al que puede llegarse con los "sub-sub-sub-géneros": víctimas del marketing.

El nivel de abusrdo al que puede llegarse con los “sub-sub-sub-géneros”: víctimas del marketing.

Es así como tenemos subgéneros artificiales como melodic black (componente melódico del heavy metal clásico) vs. raw black (componente estético de producción); symphonic black (componente estilístico de instrumentación orquestal) vs. depressive suicidal (componente estético y estilístico, de producción y tonalidades), y así sucesivamente, ad infinitum.

Vorphalack, de Samael. Interior del álbum Worship Him (1991).

Vorphalack, de Samael. Interior del álbum Worship Him (1991).

De esta manera se crea una serie de divisiones artificiales que benefician únicamente a un sector: la industria.

Y ellos, la industria, siguen vendiéndote humo, y lo hacen pasar por ideología. Y tú, sigues mordiendo el anzuelo. Y te vas a los golpes sólo porque X músico prefiere tal combinación de estilos y estéticas musicales. Lucifer tiene que estar supremamente orgulloso del nivel intelectual de sus seguidores. En serio.

Lo que llama la atención, y la pregunta que queda, es ¿por qué la gran mayoría de bandas de esta especie del Metal siguió la versión estilística de Mayhem/Darkthrone/Burzum en lugar del camino sugerido por Samael en Worship Him, que tenía una atmósfera decididamente más oculta y mística?

Si después de leer estas líneas, sigues peleando por preferencias de estilos y estéticas musicales disfrazadas de ideología, entonces te dejaste engatusar por el marketing, y no por la ideologìa y filosofía que enmarca el movimiento.

Conociendo lo anterior, y sabiendo que se debe más a estrategias del mercadeo que a otra cosa, ¿seguirás peleando por clasificar y categorizar en géneros y subgéneros? ¿Seguirás mordiendo el anzuelo del mercadeo, o disfrutarás la música sin caer en esos sofismas de distracción?

Cursillo de historia del Metal: Porqué los subgéneros se llaman así
Parte 1 — Heavy Metal: La milicia, la tabla periódica y el “País Negro”
Parte 2 — Power Metal: ¿Venom, Metallica, Pantera, Jag Panzer y Helloween?
Parte 3 — Speed Metal: Te lo metieron por los ojos, y te dieron por el…
Parte 4 — Thrash Metal: En 1982, ‘thrash’ era un insulto (y no porque fuese ‘trash’).
Parte 5 — Death Metal: No, no fue Chuck…
Parte 6 — Black Metal: No, tampoco fue Venom…
Parte 7 — Doom Metal: Dame Sabbath, épico en el centro y metálico en los bordes
Parte 8 — Gothic Metal: ¿Qué carajo tienen en común los godos, Notre-Dame y Drácula?

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3 pensamientos en “Parte VI — Black Metal: No, tampoco fue Venom

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