Parte VIII — Gótico: ¿Què carajo tienen en común las tribus godas con los góticos, y la catedral de Notre-Dame con Drácula, y todos esos con guturales y sopranos?

[Parte VIII de la serie “Cursillo de Historia del Metal: Porqué los géneros del metal se llaman así”]

¡ATENCIÖN: esta serie no se trata sobre la historia de cada subgénero, ni sobre si X banda es de tal o cual género, sino sobre el origen de la etiqueta. Al terminar de leerla, la pensarás dos veces antes de debatir sobre si X banda es de tal o cual género.

Catedral de Colonia

Catedral de Colonia (Alemania) perfecto ejemplo del arte gótico

Si crees que ‘Gothic Metal’ es cualquier banda donde cante una soprano, o que combine gutural y soprano (el tal “bella y bestia”), piénsatelo dos veces; no son condiciones únicas ni excluyentes, ni es la razón por la que se llaman ‘góticos’, ni tiene que ver con la expresión de arte medieval conocida como ‘gótico’, ni mucho menos con los ‘goths‘ (los godos). En otras palabras, no son todos los que están, ni están todos los que son. Pero entonces, ¿de dónde y porqué el nombre?

Aquì las cosas se complican, básicamente por dos razones; porque nuestra lengua castellana es rica en sinónimos, pero pobre a la hora de categorizarlos, y porque al traducir ciertos términos del inglès (donde SI hay categorías para los sustantivos y adjetivos) no podemos crear palabras-concepto, elementos que sì abundan en lenguas como el inglès y el alemán. Entonces, antes explicarte el porqué del nombre tras el término “gothic metal“, y cómo se convirtió en una marca, es preciso ponerte en contexto con dos ejemplos.

Weltanschauung

Primer ejemplo, “Weltanschauung” es una palabra-concepto del alemán que se traduce pobremente al castellano como “visión del mundo”, o “cosmovisión”, pero no transmite todo el concepto que un hablante nativo de alemán capta de inmediato, mientras que al hablante nativo del castellano debe explicársele que no es “la manera de ver el mundo”, sino «la imagen o figura general de la existencia, realidad o “mundo” que una persona, sociedad o cultura se forman en una época determinada; compuesta por determinadas percepciones, conceptuaciones y valoraciones sobre dicho entorno».

Algo así pasa a la hora de traducir ‘Gothic‘; traducirlo simplemente como «gótico» se queda corto.

Segundo ejemplo: palabras como ‘grande’, ‘enorme’, ‘gigante’ y ‘masivo’ son utilizadas en nuestra lengua casi como sinónimos, intercambiables entre sí, para nombrar un único atributo, pero que en inglés tienen categorías y diferencias de grado y conceptos que varían según sea el caso: ‘big’ ( mayor, fuerte o grande, dependiendo del contexto), ‘enormous‘ (descomunal), ‘gigantic’ (gigantesco) y ‘massive’ (en geología, solidez o estratificación). De allí que traducir ‘Gothic‘ como «gótico», se queda corto.

Y aquí te explicamos porqué.

De cómo los godos terminaron relacionados con el «Drácula» de Bram Stoker
Cuando te enteras que los ‘goths’ (no, no los ‘góticos’) eran lo que en español conocemos como el pueblo godo (el conjunto de tribus germánicas llamadas así por la región de Götaland, al sur de Suecia), que ocupaba el norte y oriente de la actual Alemania, específicamente en la ribera del río Vístula (actual Polonia), tierra a la que dichas tribus llamaban Gothicsandza, y los tratas de asociar con la subcultura gótica, las cosas como que no encajan muy bien que digamos. Por tanto, ¿a quién se le ocurriría llamarlo «gótico»?

Soldados del pueblo ‘goth‘ (godo) en el disco ceremonial del emperador Teodosio, 388 AD

Podría pensarse que el término hace referencia al arte gótico, o “el arte de los godos”, es decir, al estilo artístico y arquitectónico desarrollado en Europa durante la Baja Edad Media (siglos XI-XV), caracterizado por impenetrables abadías, imponentes iglesias y enormes catedrales con fachadas custodiadas por santos (y en el neogótico por gárgolas) de mármol y piedra, y por cuyos rosetones, ventanales y vidrieras entraban cascadas de luz a raudales, iluminando el interior de estos edificios.

El nombre de ‘arte gótico’ o la ‘arquitectura gótica’ que se le dio a este estilo, era utilizado originalmente en sentid peyorativo, despectivo, casi que como un insulto. Esta connotación se debe al historiador de arte, escritor y arquitecto renacentista italiano Giorgio Vasari quien, en la introducción de su libro «Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos», se refiere a estas construcciones con desprecio como el «arte de los Godos». Vasari y sus contemporáneos responsabilizaban a las tribus godas de haber destruido las edificaciones clásicas tras conquistar Roma, reemplazándolas con sus propios templos y edificios públicos.

Como el Renacimiento pretendió revivir el estilo clásico romano, los artistas y arquitectos del período consideraron al estilo gótico como un «preludio bárbaro al Renacimiento». La arquitectura gótica floreció en el norte de Francia y Alemania, y los italianos renacentistas le miraban con desdén, haciendo mofa y escarnio del mismo, refiriéndose despectivamente de la «maniera tedesca» o «maniera del Gotti» como la antítesis del ‘renacer’ del arte europeo.

Pero no. La música gótica no se llama así porque fuera «musica tedesca» o «musica del Gotti». Tampoco es eso. En realidad fue algo más circunstancial.

En este caso, la etiqueta obedece más al capricho de la prensa especializada del Reino Unido, que buscó diferenciar agrupaciones decididamente más oscuras y sombrías que venían de la escena post-punk como Joy Division y Siouxsie and the Banshees, dos bandas que creaban sus atmósferas utilizando efectos y tonos de guitarra específicos, y a quienes los periodistas musicales de su país consideraban ‘herederas’ de lo oscuro y violento explorado por la letra y música de The Doors, y lo más cercano que tenían para referenciarl dichas bandas era, justamente, con lo «gótico».

Y aquí viene el retruécano.

Abadía de Saint Denis, Francia, otro ejemplo del "barbarismo gótico"

Abadía de Saint Denis, Francia, otro ejemplo del “barbarismo gótico”

El elemento «gótico» (entendido como «oscuro», «siniestro») que le vieron los periodistas musicales ingleses, proviene de la llamada «novela gótica» o «terror gótico», una tendencia literaria nacida en el Reino Unido a finales del siglo XVIII y desarrollada en varios países hasta finales del siglo XIX, en la que, oponiéndose a las ideas de la Ilustración, se apostaba a las emociones, especialmente al miedo, como una forma sublime de alcanzar el conocimiento. Gran parte de estas historias («Carmilla», «Frankenstein», «Drácula»), plagadas de monstruos, villanos y espantos, y revestidas de un erotismo soterrado, trascurren en castillos y monasterios construidos durante… sí, el período «gótico». [Cabe anotar que a mediados del siglo XIX hubo un resurgir de la arquitectura gótica el norte de Europa. Las ‘coincidencias’ de la vida]

Y asì fue còmo el nombre dado a un grupo de tribus bárbaras (goths/godos) que luego se utilizó despectivamente para hacer referencia a una expresiòn artìstica medieval (arquitectura/arte gótico, “propio de godos”) tomó connotaciones siniestras y mòrbidas (novela gótica). Las maravillas del lenguaje. Lindo, ¿no? Pero, ¿cómo pasó al metal?

Paradise Lost - "Lost Paradise" (1990)

Paradise Lost – “Lost Paradise” (1990)

Puesto el contexto anterior, algunas bandas formadas a finales de los años 80 decidieron tomar los riffs lentos y las atmósferas de Candlemass y cruzarlos con las profundas voces guturales del death metal, creando un híbrido llamado “doom/death”, siendo Lost Paradise la primera placa en la que se combinan oficialmente ambos elementos. Pero vivir en “la pérfida Albión” tiene sus consecuencias, y la cercanía con el post punk y, especialmente, con su derivación conocida como ‘gothic rock’ (o simplemente ‘gothic’) de principios y mediados de los 80 tuvo cierto efecto en el naciente híbrido.

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Paradise Lost - "Gothic" (1991)

Paradise Lost – “Gothic” (1991)

Para su segundo álbum, Paradise Lost tomó las temáticas de las letras del doom y el death metal, utilizando efectos y tonos de guitarra propios del gothic rock, bajo el título Gothic. Quien haya escuchado a bandas de rock gótico como The Sisters of Mercy, Dead Can Dance o Fields of the Nephilim, identificará elementos de estas agrupaciones en canciones del mencionado álbum, como ‘Shattered’, ‘Falling Forever’ o la propia ‘Gothic’. Y por esa mixtura, esa hibridización de gothic rock y doom/death metal, comenzó a llamársele Gothic Metal.

Ahora bien, la utilización de la voz soprano fue una tímida innovación que data de 1987 inicial de Celtic Frost con su álbum Into the Pandemonium en canciones como ‘Mesmerized’ y ‘Rex Irae’ (con violines incluidos)…

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…reintentado por Paradise Lost en su canción ‘Breeding Fear’ y explorando más a fondo la combinación con guturales en su álbum Gothic (1991), en la placa Always… de los holandeses The Gathering y en el EP Ignis Creatio de los alemanes Pyogenesis.

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Sólo hasta 1995 los noruegos Theatre of Tragedy hicieron de esta combinación estética una fórmula constante en su propuesta. Musicalmente hablando, la banda mantuvo su enfoque doom/death en sus dos primeros álbumes (el epónimo debut Theatre of Tragedy y Velvet Darkness They Fear, ambos con soprano a bordo), pero en su tercer álbum Aegis (1998) la agrupación adoptó el híbrido musical con el goth/gothic rock que, combinándola con la fórmula de “bella y bestia”…

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…ha sido copiada desde entonces hasta la náusea por un sinfín de bandas en todo el orbe, a quienes la industria tenía que mercadear de alguna manera y, a falta de algo mejor, decidieron retomar la etiqueta del ‘gótico’, hasta el punto que hoy día se tiene la idea equivocada que el requisito para ser ‘metal gótico’ es armar una banda que combine “bella y bestia”, al parecer sin ningún otro criterio adicional, y desconociendo bandas de Gothic Metal sin asomo de soprano, como Mindrot, ni gutural, como Type O Negative, que son ejemplos perfectos del híbrido entre Metal y gothic rock.

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Seamos sinceros: si el término ‘gothic’ viene de lo oscuro, siniestro, mórbido y melancólico, la gran mayoría de bandas actuales etiquetadas con esta marquilla nada tienen de siniestras, mórbidas o melancólicas. Tristemente, este híbrido ha sido víctima del mercadeo, y por eso es que vemos agrupaciones tan disímiles entre sí como Lacuna Coil, Crematory, Theatre of Tragedy, Paradise Lost, The 69 Eyes, Katatonia, Moonspell, Type O Negative, Tiamat, Evanescence y The Vision Bleak, agrupadas bajo una misma marca, con un único objetivo: vendérdelas.

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Sin embargo, hay dos factores comunes, dos elementos compartidos por todas estas bandas, que tal vez pase desapercibido por lo sutil, lo disimulado, lo apenas insinuadon en la propuesta estètica tanto de la música como de la puesta en escena: 1) el romanticismo (entendièndolo NO como el amor romántico, sino como la corriente (literaria, artìstica, filosófica, artística) que se opone al racionalismo, que ya estaba presente en la literatura gótica, que se manifestó en el gothic rock de los 80s (en oposición al racionalismo y realismo del hardcore, la mofa del punk y el nihilismo del death metal) y 2) el erotismo. Este es el meollo del asunto.

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Las tres novias del «Drácula» de Coppola (1992).

Las tres novias del «Drácula» de Coppola (1992).

Además de lo fantasmagórico y sobrenatural, en la literatura gótica prevalece un marcado elemento de erotismo como manifestación velada de la sexualidad y la forma de acceder al otro, un asunto de seducción a través del cuerpo, el lenguaje y la incitación.

Por ejemplo, con la novela «Drácula» se encuentra el tema de la seducción verbal para poder beber la sangre, mientras que en «Carmilla» se aborda la seducción corporal pero de una manera insinuada, sugerida; en las historias de licántropos se alude a la modificación corporal extrema a trav{es de los ciclos de la Luna (siendo la luna un elemento que responde simbólicamente a lo femenino) y en «Frankenstein» el amor por el cuerpo del otro a pesar de su aparente monstruosidad.

Las relaciones sexuales no suelen abordarse de forma explícita; para ello se usa la metáfora, que evoca, que despierta sensaciones y emociones, que incita y estimula la imaginaciòn del otro. Al fin y al cabo, es en la imaginación propia donde residen nuestros deseos más sublimes, y los más perversos; las más altas pasiones y los miedos más profundos. Por eso Lovecraft nunca describe sus criaturas, ni en Masacre en Texas hay una sola escena de mutilación: para que te las imagines.

Si el death metal utiliza una narrativa explícita, puede decirse que el gótico acude a la metáfora de la poesía, donde no puedes tomar las cosas al pie de la letra, sino que requiere cierto nivel intelectual para captar la metáfora, o bien para tomar el sinsentido poético como lo que es: no te habla con palabras, sino con las imágenes que despierta en ti.

Si consideras que el Gothic Metal no puede ser parte del Metal, entonces te dejaste engatusar por el marketing musical, no por la filosofía del movimiento cultural que lo enmarca.

Conociendo lo anterior, y sabiendo que se debe más a estrategias del mercadeo que a otra cosa, ¿seguirás peleando por clasificar y categorizar en géneros y subgéneros? ¿Seguirás mordiendo el anzuelo del mercadeo, o disfrutarás la música sin caer en esos sofismas de distracción?

Cursillo de historia del Metal: Porqué los subgéneros se llaman así
Parte 1 — Heavy Metal: La milicia, la tabla periódica y el “País Negro”
Parte 2 — Power Metal: ¿Venom, Metallica, Pantera, Jag Panzer y Helloween?
Parte 3 — Speed Metal: Te lo metieron por los ojos, y te dieron por el…
Parte 4 — Thrash Metal: En 1982, ‘thrash’ era un insulto (y no porque fuese ‘trash’).
Parte 5 — Death Metal: No, no fue Chuck…
Parte 6 — Black Metal: No, tampoco fue Venom…
Parte 7 — Doom Metal: Dame Sabbath, épico en el centro y metálico en los bordes
Parte 8 — Gothic Metal: ¿Qué carajo tienen en común los godos, Notre-Dame y Drácula?

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Un pensamiento en “Parte VIII — Gótico: ¿Què carajo tienen en común las tribus godas con los góticos, y la catedral de Notre-Dame con Drácula, y todos esos con guturales y sopranos?

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