PUNK: LA INFLUENCIA IGNORADA EN EL METAL

ADVERTENCIA: Si nombres como AMEBIX o DISCHARGE no le dicen nada, tal vez lo único que usted conozca de punk sean los Sex Pistols, Dead Kennedys y The Clash, en cuyo caso, hágase un favor y siga leyendo. Aprender nunca le hizo daño a nadie.

Una afirmación que le parezca chocante a más de un metalero —especialmente en Medellín, Colombia— es que sin el punk, probablemente no tendríamos lo que hoy llamamos “metal extremo” (ese ambiguo término con el que hoy día se pretende envolver cualquier cosa más dura, rápida y pesada que el heavy metal tradicional, incluyendo el thrash, death, black, grindcore, etc.). Pero duélale a quien le duela, esa es la realidad: sin el punk, no tendríamos metal tal como lo conocemos hoy día. Y este breve escrito, intentará explicar el porqué.

John Lydon, a.k.a. Johnny Rotten, singer with new wave group Public Image Limited (PIL), circa 1978.

EL PUNK HABÍA MUERTO… …Y EL METAL TAMBIÉN
El año era 1979. La efímera moda del punk había pasado…  cuando menos en el Reino Unido, y sus exponentes ya estaban incursionando en otros terrenos (Johnny Rotten recuperaba su nombre de John Lydon y formaba Public Image Ltd. y The Clash se dedicaba a experimentar otros sonidos) mientras que otros cuantos exploraban lo que luego sería conocido como el  post-punk, con The Cure y Siouxsie and the Banshees a la cabeza.

En cuanto al heavy metal, eran tiempos difíciles: DEEP PURPLE se había separado, Ozzy era expulsado de BLACK SABBATH y JUDAS PRIEST comenzaba su transición hacia un sonido más simple, de radio rock (motivando la salida del baterista Les Binks) mientras que KISS exploraba la música disco con “Dynasty”, siendo MOTÖRHEAD la única banda que estaba teniendo algo de éxito. La prensa especializada lamentaba la muerte del heavy metal. La NWOBHM aún estaba por suceder, y la nueva generación esperaba algo más, algo nuevo, algo que los sacudiese, y no tardaría en tenerlo.

Como una reacción al declive de las bandas de heavy metal que triunfaron en los
70s, la nueva generación de bandas británicas ‘endureció’ su sonido, reduciendo la influencia del blues de las bandas anteriores y aceleraron el tempo de sus composiciones, agregando ciertos elementos musicales del punk (o en el caso de IRON MAIDEN, incorporando además elementos del rock progresivo) logrando un sonido más ‘duro’. La mezcla estaba lista; SAXON, UFO y BUDGIE jugaron un papel decisivo influyendo este movimiento, pero hacía falta algo más.

BANDA DE BRETONES BEBIENDO BIRRA POR BELCEBÚ
Estando así las cosas, y queriendo hacer la diferencia, un muchacho de nombre Conrad Lant (que para entonces tenía 16 años), se unió a una banda de la ciudad de Newcastle llamada GUILLOTINE, en la que tocaban el guitarrista Jeffrey Dunn (18 años en ese entonces) y el baterista Anthony Bray (de 19 años) y, entre los tres, decidieron formar una banda que tuviera lo mejor de sus cuatro bandas favoritas: la pesadez de MOTÖRHEAD, los taches y cadenas de JUDAS PRIEST, el montaje escénico de KISS y las temáticas oscuras de BLACK SABBATH, pero necesitaban algo más.

Venom, hacia 1981

Venom, hacia 1981

Admiradores de la actitud irreverente de los desaparecidos Sex Pistols y de la ética punk, decidieron incorporarle a tan explosiva mezcla el sonido sucio y la agresividad del punk. El resultado tuvo por nombre VENOM. Y ante la pregunta si estuvo involucrado con el Punk o si tuvo algún efecto en lo que estaba haciendo con VENOM, Cronos responde que:

“Sí, sin duda. De hecho, aunque comencé escuchando Rock desde muy joven, ya que durante los 60s viví en Londres junto a bandas como The Who y los Rolling Stones, diría que el mayor despertar con el que pude identificarme durante los 70s fue el Punk Rock. Sus músicos eran de mi generación, y entendía su actitud por completo. Para mí, el Punk reflejó mucho de los sentimientos que tenía la gente de mi grupo etario, así que pienso que estar influenciado tanto por el Rock como por el Punk, me dio los ingredientes”
— Cronos, entrevista en Invisible Oranges, Marzo 7 de 2013

 

“El punk rock fue una gran influencia en VENOM. La escena del punk llegó y se fue muy rápido. Así que decidimos añadir Punk al Metal para hacerlo más agresivo y sucio”
— Cronos, entrevista en Metalkaoz.com, octubre 26 de 2011

Los inicios y el auge de VENOM coincidieron con el de la NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal, o “Nueva Ola del Heavy Metal Británico), y tal vez por ello no falta quien les considere parte de dicho movimiento (sumado al hecho que Cronos era director de A&R en Neat Records, la disquera responsable del auge del ‘movimiento’) pero la verdad es que no; musicalmente hablando, las bandas de la NWOBHM tienen cierto corte melódico que las caracteriza, mientras que la distorsión, la estructura de los riffs y los gruñidos de VENOM los ubica en un nivel de pesadez y agresión mucho mayor que sus contemporáneos.

Y es justo esa aspereza la que se ganó fervientes admiradores a ambos lados del Atlántico; los californianos SLAYER (cuyo guitarrista Jeff Hanneman era un fan entusiasta de bandas de punk como BLACK FLAG, MINOR THREAT y THE EXPLOITED) y los suizos HELLHAMMER (una banda cuyo sonido minimalista guarda muchas similitudes con la banda británica de hardcore punk DISCHARGE, cuyo segundo álbum, “Hear Nothing See Nothing Say Nothing” (1982), allanó el camino para el thrash y el black metal, el crust punk y el grindcore).

JEFF & CLIFF: PUNKS NOW DEAD
La historia es más o menos conocida. Poco después de haber grabado su demo “No Life Til Leather”, James Hetfield y Lars Urlich estaban viendo un concierto de una banda llamada Trauma, cuando de pronto escucharon lo que ellos tomaron por un increíble solo de guitarra y, al descubrir que en realidad se trataba de un solo de bajo (que luego se convertiría en el famoso ‘Anesthesia’), decidieron echar a su bajista Ron Mc Govney y quedarse con su nuevo descubrimiento: Cliff Burton.

Cliff Burton, bajista de METALLICA

Cliff de todas maneras consideraba que Trauma se estaba volviendo “muy comercial”, pero salir de San Francisco no era opción para él, mucho menos para Los Angeles porque “estaba lleno de gays” (refiriéndose a la naciente escena del ‘glam’), poniéndoles como condición a METALLICA que se mudasen a San Francisco… ¡y tantas ganas tenían de tenerlo en la banda, que accedieron! Lo que la naciente banda no sospechaba era que, a diferencia de Hetfield y Urlich, que sólo escuchaban heavy metal, era que con Cliff estaban a punto de detonar una bomba de tiempo.

Burton tenía gustos más eclécticos; ávido lector de Lovecraft, era un fan acérrimo de The Eagles, le encantaban los ZZ Top y, para hacer todo más confuso, era un amante del hardcore punk, introduciendo a la banda en la música de THE MISFITS y a Hetfield en la escena hardcore punk, de la cual tomaría algunas ideas. Basta con escuchar el sonido del demo “No Life Til Leather”, fuertemente influenciado por DIAMOND HEAD, y el del álbum “Kill’em All”, mucho más crudo, sucio y rápido, para notar la influencia. De hecho, recién salido, el álbum no vendió muy bien porque los metaleros lo consideraban muy punk y los fans del punk lo consideraban “demasiado metal”. En otras palabras; sin dicha influencia, METALLICA no habría pasado de ser otra banda más copiando la nueva ola del heavy metal británico.

“[Hacia 1982] Jeff Hanneman se afeitaba la cabeza y compartía la música que tanto le inspiraba. Disfrutábamos juntos los DEAD KENNEDYS, CIRCLE JERKS, BLACK FLAG y THE GERMS. Mi estilo de batería se hacía más rápido y Jeff escribía canciones propias con una actitud Punk. La fusión de Heavy Metal y Punk acabó con el estilo mediocre de los inicios de Slayer, naciendo por tanto una nueva fuerza”.

— Dave Lombard, entrevista en loudwire.com, mayo 9 de 2013.

Jeff Hanneman y su colección de discos hardcore punk

Jeff Hanneman y su colección de discos hardcore punk

SLAYER había comenzado tocando covers de IRON MAIDEN y JUDAS PRIEST, pero Hanneman se encargó de meter a sus compañeros de banda a escuchar el hardcore punk que tanto le gustaba al difunto guitarrista, lo cual ayudó a que SLAYER acelerase sus composiciones, dándoles un tinte mucho más agresivo, con Lombardo reconociendo que esas influencias del hardcore le llevaron a tocar más rápido, contribuyendo así a definir su estilo de batería. Por algo será que los mismos SLAYER se refieren al “Reign in Blood” como un álbum de hardcore.

Como dato curioso, Hanneman y Lombardo formaron, junto a Rocky George, guitarrista de SUICIDAL TENDENCIES, una banda de hardcore punk llamada “Pap Smear”, un proyecto que, por sugerencia del productor Rick Rubin, no pasaría de un demo, con dos de sus canciones siendo regrabadas en 1996 para el álbum de SLAYER “Undisputed Attitude”.

Por si fuera poco, lo que unió a Kirk Hammett y Paul Baloff, cuando se conocieron en 1981 (poco antes que este último entrase a EXODUS), fue su gusto compartido por el heavy metal de los 70’s… ¡y el punk!

Y para quienes dicen que los debuts de SLAYER y METALLICA eran speed metal, cabe señalar el EP “In the Sign of Evil” de los alemanes SODOM para notar la marcada presencia del d-beat en las canciones allí incluidas… D-beat + VENOM = SODOM

¿D-BEAT? ¿ESO CON QUÉ SE COME?
Aunque muchos no lo conozcan de nombre, seguramente sí que lo han escuchado y habrán cabeceado a su ritmo. El D-beat es un subestilo del punk, cuya creación se le atribuye a los británicos DISCHARGE, ejecutado a un compás de batería a 2/4, con golpes de bombo sincopado, marcando el beat golpeando el redoblante y el platillo crash de manera simultánea, a un tempo más o menos rápido, pero sin sobrepasar los 200 beats por minuto. Para los interesados, la batería del D-beat sería más o menos así:

Partitura del D-beat

Partitura del D-beat
C:|x–x-x–x–x-x–:||
R:|–o—o—o—o-:||
B:|o–o-o–o–o-o–:||
1 + 2 + 3 + 4 +
C = crash, R = redoblante, B = bombo

Terry “Tezz” Roberts, baterista de DISCHARGE y creador del característico drum-beat (o D-beat), desarrolló su estilo hacia 1979, luego de un cambio de alineación en la banda, moviéndose del punk rock tipo Sex Pistols y The Clash, e inspirándose en el heavy metal de aquel entonces, especialmente en la base rítmica de canciones de MOTÖRHEAD, para cimentar el estilo que se vería primero en el álbum “Why? (1981), un acetato cuyas características atonales prepararon el camino para el advenimiento del hardcore punk, el thrash, el death metal y el grind.

HELLHAMMER, hacia 1983“Al igual que VENOM,[DISCHARGE fue] una revolución. Cuando escuché los dos primeros álbumes de DISCHARGE quedé asombrado. Recién había comenzado a tocar un instrumento y no sabía que podía llegarse tan lejos y, para mí, no se parecían a ninguna otra banda de punk… sonaban más a metal”

— Tom G. “Warrior”, entrevista incluida en en el libro “Precious Metal” de Albert Mudrian

Cabe anotar que el cambio de estilo de DISCHARGE, con guitarras fuertemente distorsionadas y la particular forma de vocalizar, creó una tendencia seguida por un conjunto de bandas a las que se conocería como “discore” (en honor a DISCHARGE) o bien UK 82, la “segunda generación de hardcore”, con gente como CHAOS UK, AMEBIX y GBH, quienes mezclaron el sonido del punk rock de 1977 con la pesadez de la percusión y la distintiva distorsión de guitarra que apareciese por primera vez en el álbum “Overkill” de MOTÖRHEAD.

RIZANDO EL RIZO: punk/hardcore/d-beat/thrash/grind/death
A principios de los 80s, las dos bandas más extremas eran VENOM y DISCHARGE. Basta con escuchar el álbum “Hear Nothing See Nothing Say Nothing” para percatarse que las bandas de hardcore punk tocaban en 1981 el mismo tempo que las bandas de thrash apenas tocaron en 1985. De hecho, el beat usado por muchas bandas de thrash tiene sus raíces en lo que hacían DISCHARGE o THE EXPLOITED. Pero este era sólo el principio, y las cosas se iban a poner mucho más extremas aún.

Dos bandas provenientes de Estados Unidos llevarían lo hecho hasta entonces un nivel más allá. La tríada británica compuesta por VENOM, DISCHARGE y MOTÖRHEAD, sería una influencia decisiva en el sonido de una banda de Massachussets, EEUU, llamada SIEGE, quienes no eran ajenos a la variante norteamericana del hardcore punk como BLACK FLAG y MINOR THREAT, y que se pusieron como meta tocar “más rápido que todas estas bandas”.

Repulsion - "Horrified"En octubre de 1985, en la ciudad de Flint, Michigan, Dave “Grave” se sienta tras el kit de batería de unos desconocidos GENOCIDE (embrión de los futuros REPULSION) para iniciar el demo “Violent Death” con un d-beat que se acelera poco a poco, aumentando la velocidad en enero del año siguiente, con el demo “Stench of Burning Death”, en el que el d-beat da paso al blast-beat; es la primera vez que los 190 beats por minuto hacen su aparición: el hardcore punk ha dado origen al grindcore.

Para junio de 1986, el demo “Slaughter of the Innocent” (mejor conocido como el LP “Horrified”) estaba hecho, preparando el camino para el death metal. Justo por aquella época, el intercambio constante de cassettes y demos entre Chuck Schuldiner y los miembros de REPULSION (que habían tocado brevemente en DEATH), le permitieron a Chuck acelerar el tempo de sus composiciones.

Napalm Death - "Scum"El otro pionero, NAPALM DEATH, pasó de ser una banda de crust-punk (d-beat a tempo moderado, como se escucha en la versión de “Instinct of Survival” incluida en el demo “Hatred Surge” de diciembre de 1985) a una furiosa descarga de blast-beat (“Instinct of Survival”, del demo “From Enslavement to Obliterarion”, grabado en marzo de 1986). Es un hecho conocido que NAPALM DEATH ha citado a REPULSION como una de sus influencias decisivas. Y seguramente, los demos de NAPALM DEATH hicieron lo suyo con la banda de Michigan.

Y para redondear este apartado, el death metal sueco de finales de los 80s se nutrió considerablemente de las bandas suecas de D-beat, especialmente Puke. (Esta frase necesitaría de todo un artículo para desglosarla y contextualizarla, pero esa tarea les queda a ustedes).

G.B.H.PUNKS DE NEGRO CORAZÓN
A muchos blackeros les pareció una “blasfemia” y “profanación” cuando Fenriz comenzó a mezclar black metal y crust punk en los álbumes de DARKTHRONE. Pero en realidad, la influencia del punk en el black metal puede encontrarse en los primeros BATHORY.

“Para grabar ese primer album, le pedí a un par de amigos que me ayudasen. Ellos estaban en el punk oi!, así que se adaptaron fácilmente al estilo. Al fin y al cabo, el origen de BATHORY es una mixtura del primer BLACK SABBATH, los primeros MOTÖRHEAD y los primeros GBH”. — “An epic interview with Quorthon”, MetalRules.com, 2001

 

“Si escuchas las canciones [del primer álbum] de GBH, es tan obvio de dónde surge BATHORY, en términos de ritmo, estructura de las canciones y energía… […] la base para el primer BATHORY fue principalmente el Punk Oi, y no una banda originaria de Newcastle. No es que este sea un intento de excusarme, o de dar la espalda a nada, ni de reescribir la historia; es un simple hecho: Las raíces de BATHORY están más cercanas al Punk Oi! que a cualquier otra cosa. Mezcla el sonido y el estilo de MOTÖRHEAD con lo oscuro y sombrío de BLACK SABBATH sobre una sólida base de GBH, y obtendrás algo que es lo crudo, primitivo, ruidoso e intenso del primer BATHORY”.

— Quorthon, en el sitio oficial de BATHORY, de sus textos sobre la historia oficial de la banda, c. 2003

Discharge – “Hear Nothing See Noting Say Nothing”

El mérito de la mal llamada “segunda ola del black metal” fue, precisamente, rescatar el feeling de bandas como VENOM (deudores del punk), HELLHAMMER (deudores de VENOM y DISCHARGE) y BATHORY (deudores de GBH), y no sólo por lo ‘oscuro’ de la música o las letras, sino por la actitud; la estética sonora del black metal, tal como lo conocemos hoy día, surgió como el intento de marcar una diferencia y protestar contra el sonido ‘sobreproducido’ de las bandas de death metal de 1989-1991. Música cruda, sin adornos, totalmente en contra del virtuosismo (cuando menos en sus orígenes); para cuando salió “Transilvanian Hunger”, la forma y ejecución de la música era totalmente espartana… y con el d-beat presente. Y para quienes crean que el influjo punk en Darkthrone es reciente, les conminamos, apreciados lectores, a hacer el ejercicio y escuchar, en su totalidad, estas tres canciones:

  • Darkthrone – Triumphant Gleam (“Panzerfaust”)
  • Discharge – Protest and Survive / Drunk with Power / Why
  • Amebix – Winter

“MENOS MAL EL DOOM ESTÁ A SALVO” …WRONG!
Bandas pioneras como SAINT VITUS y THE OBSSESSED tuvieron fuertes nexos con sus escenas locales (en Los Ángeles y Washington D.C., respectivamente). El “Hallow’s Victim” de SAINT VITUS tenía una fuerte influencia punk, y los primeros álbumes de la banda fueron prensados por SST Records, pionero de los sellos independientes underground, propiedad de Greg Ginn, guitarrista y compositor principal de BLACK FLAG.

Black Flag – “My War”

A propósito de estos últimos, su segundo álbum “My War” (1984) revolucionó lo que hasta entonces habían estado haciendo: después de ser líderes del hardcore punk más abrasivo en su álbum debut “Damaged” (1981), en el lado B de esta segunda producción tomaron elementos de los primeros BLACK SABBATH, mezclando doom metal y hardcore, en tres canciones (“Nothing Left Inside”, “Three Nights” y “Scream”) convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de lo que hoy conocemos como el “Sludge Metal”.

Así mismo, las primeras bandas de doom/death metal tenían una fuerte deuda con el hardcore punk, ya fuese de manera indirecta (con AUTOPSY), o directamente (con WINTER y sus nexos con la escena grind). Y aunque las bandas de doom/death metal posteriores como MY DYING BRIDE incorporasen elementos melódicos a su propuesta, y no tengan esa deuda, los fundadores del subgénero sí que la tienen.

888 Metal

METAL MEDALLO
Tres palabras para ti: PARABELLUM, REENCARNACION, DEXCONCIERTO, y en la actualidad ORGANISMOS, RAMÓN y MORDAZ. Si hay una escena o movimiento en el Metal que esté en franca deuda con el hardcore, ese es el “Ultra Metal”. Otra cosa es que, en Medellín, los metaleros le tengan cierta ‘bronca’, o cuando menos recelo, al hardcore; no tanto por la música en sí, sino más por el tipo de personas que la escuchaba y que comenzaron a ‘invadir la escena’. (Y pese a que miembros de bandas de metal y hardcore sean buenos amigos entre sí y se respeten mutuamente, (como MASACRE y FÉRTIL MISERIA), rezagos de ese conflicto de los 80s aún se ve hoy día entre los seguidores de ambos géneros).

INFLUENCIAS EXTRA-MUSICALES: LA ÉTICA D-I-Y
D-I-Y o Do-It-Yourself (Hágalo-Usted-Mismo) plantea el rechazo de la cultura de consumo, utilizando sistemas o procesos existentes que disminuirían la dependencia de estructuras sociales establecidas. Según esto, se parte de la premisa que uno mismo puede expresarse y producir obras serias y significativas con recursos limitados. Así, las primeras bandas de punk comenzaron a grabar su música, producir sus discos y merchandising, distribuir y promover sus trabajos de manera independiente, alejados del sistema establecido de la industria musical. Y las bandas de metal no tardaron en imitarlas y aprender de ellas.

Tan extremo y radical era su deseo de independiencia, que tocaban en sótanos o terrazas de zonas residenciales, en lugar de los locales tradicionales, evitando así patrocinios corporativos, asegurando su libertad creativa. ¿Suena familiar?

Porque más allá de la música, del cabello largo de unos, la cresta de otros, y las cabezas rapadas en ambos, la subcultura punk tuvo una influencia enorme en el nacimiento de la subcultura del metal extremo. Veamos qué elementos de la subcultura del metal tuvieron sus inicios en la subcultura punk, para luego ser “tomados en préstamo” por la subcultura del metal

  • ¿Fanzines? Checke
  • ¿Distros y sellos independientes? Checked
  • ¿Vocales gritadas con voz áspera? Checked
  • ¿Tape-trading por listas de correo? Checked
  • ¿Do-It-Yourself (Hágalo-Usted-Mismo)? Checked
  • ¿La ropa negra de las bandas de D-beat? Checked
  • ¿Demos y grabaciones de manera casera? Checked
  • ¿Parches cosidos en el espaldar de las chaquetas? Checked

Y para refrescarles la memoria, las personas intercambiaban cassettes no sólo entre personas de una misma escena, sino mediante las listas de correos y las distros (ambas invenciones de la ética DIY del hardcore punk), y todo fue dándose de manera MUY rápida. The Exploited marcó el culmen del OI! entre 1981-1982, BATHORY lanza su debut en 1984, SODOM estaba lanzando demos en 1982 y su primer álbum en 1984; SLAYER lanzaba el “Show No Mercy” en 1983… como ven, todo ello sucedió en un lapso no mayor a dos años.

CONCLUSIONES: ¿NO PUNK = NO METAL?
Especular sobre “qué hubiera pasado si…” por lo general es un ejercicio en ociosidad. Sin embargo, queda claro que sin el hardcore punk, no habría metal tal como lo conocemos hoy día. Probablemente las bandas de heavy metal hubieran seguido la línea trazada por Judas Priest en el “Stained Class”, quedando en algo similar a lo que hizo Iron Maiden después de 1982, con un desarrollo divergente a ambos lados del Atlántico, con las bandas norteamericanas muy similares a MANOWAR, BROCAS HELM, MANILLA ROAD y VIRGIN STEEL por un lado, y ACCEPT,RUNNING WILD y HELLOWEEN por el otro.

Y sí, eventualmente _alguien_ se le habría ocurrido endurecer y acelerar las cosas, pero sin esa chispa inicial, difícilmente habría tenido la forma que conocemos hoy. El metal sería una bestia totalmente diferente. Tal vez tendríamos más doom, más psicodelia, bandas del tipo GRAVEYARD, ORCHID o GHOST habrían sido más comunes antes.

Para terminar este viaje por este lado del espectro musical, tengamos en cuenta algunos hechos: gracias al punk, las bandas de NWOBHM aceleraron el tempo de sus canciones. Gracias a que las bandas de punk comenzaron a prensar y promocionar sus propias grabaciones, las bandas de metal aprendieron a hacer lo mismo. Las bandas de hardcore punk hacían en 1981 lo que las bandas de metal apenas comenzaron a hacer en 1985. El beat de la gran mayoría de bandas de thrash tiene sus raíces en bandas de hardcore punk como Discharge y The Exploited…

Sin punk no habría habido Hellhammer, lo cual hubiera cambiado el curso del death y el black metal. No habría thrash. . No habría habido death metal sueco., porque nohabría habido d-beat. Ni escena death metal neoyorquina, que combina elementos grind/HC. Ni death/grind ni brutal death.El black no se habría caracterizado por su desdén hacia el virtuosismo musical o los altos estándares de producción. Y el doom no tendría ‘sludge’.

En suma: el metal ha “tomado prestado” tantos elementos del punk, tanto musical como estéticamente, que la mayoría de ellas nisiquiera se encuentra en otras subculturas. Sin el hardcore punk, el metal extremo de hoy en día probablemente no sería el mismo; no tendríamos metal extremo tal como lo conocemos hoy en día.

Posdata — Canciones punk para metaleros

  • GBH – Wardogs
  • GBH – Time Bomb
  • The Misfits – Green Hell
  • Reagan Youth – Degenerated
  • United Mutation – Happy Daze
  • Black Flag – Nothing Left Inside
  • Dead Kennedys – California Uber Alles
  • Discharge – Hear Nothing See Nothing Say Nothing

(C) 2015 Crónicas Estigias,

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8 pensamientos en “PUNK: LA INFLUENCIA IGNORADA EN EL METAL

  1. Esta muy bueno el documetal

    Creo que hoy en la actualidad hay muchas combinaciones musicales y eso es muy bueno, para los que nos gusta oir todo tipo de generos del Rock y todas sus Corrientes!!!

  2. Muy interesante el blog, muy bien documentados cada uno de los artículos, aportes valiosos. Gracias por ofrecer espacios de esta calidad en medio de tanta basura on-line.

  3. Excelente columna la ptm!!! Resumen mas más que detallado y para taparle el ozzyco a cualquier antipunk picado a Steve Harris sobre un fact que se debe reconocimieno y merece una reivindicación dentro del mundo del cuero y la mezclilla. Gracias x la escritura la disfruté mucho. ROCK SAlVACION!!!

    666

  4. Estos articulos dan gusto leerlos.bien documentados con un desarrollo del argumento claro y consiso y ni hablar de esas entre lineas graciosas e ironicas.muy buen trabajo.espero poder utilizar la musica como herramienta de enseñanza de la historia. Saludos.

  5. Una corrección: en 1979 Judas Priest no giraba hacia un sonido más simple de radio-rock, sino que estaba creando el disco que redifiniría el heavy metal: British Steel.

  6. Que la influencia del punk es notoria en el metal, es algo conocido por todos. Pero eso no quiere decir que el metal sea hijo del punk o algo así…más bien, lo que ha ocurrido, es que el metal perfecciona al punk, toma sus mejores elementos y les añade calidad, buenos riffs, buenos solos, buenas voces, e incluso virtuosismo (ya dependiendo del grupo). El punk, a fin de cuentas, no es más que la versión simplificada del hard rock (y por tanto, del metal y de sus subgéneros), no lo digo como algo malo; no todo es mostrar virtuosismo musical, de la misma forma que no es hacer canciones pegadizas de 2 a 3 minutos, sino hacer buenas canciones; depende de la inspiración.

  7. Muy sabroso el articulo. Por otra parte difiero que algunos digan que hay que reivindicar, acá no hay nada que reivindicar porque ese par (el metal y el punk) están involucrados hasta la médula, no se necesitan esas majaderías reivindicativas, con que te sumerjas un poquito en la historia del Rock, te das cuenta que siempre han estado más cerca de lo que pensamos.

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