SARCÓFAGO — Parte III: Insultadores de Jesucristo

Las sesiones de grabación del álbum debut de SARCÓFAGO estuvo maracadaa por conflictos y ríos de alcohol que terminarian por disolver la banda. Este es el contexto en el que se grabó el icónico «I.N.R.I.»

D.D. Crazy, Zeder Butcher & Wagner Antichrist, 1987

EL PREÁMBULO A LA DEBÁCLE

Mirando en retrospectiva, 1987 fue el año que marcó un punto de quiebre en lo que hoy se conoce como “metal extremo”, ese nebuloso término que intenta agrupar especies y estilos alejados del ‘mainstream’ o gusto popular. Cualquier cosa más allá del lo que hoy conocemos como speed, Groove o progressive es considerado ‘extremo’ (en Colombia, por ejemplo, todo lo que fuese más pesado, rápido y agresivo que Slayer o Venom se le decía “ultra metal”). Y fue justo en 1987 cuando, para utilizar una expresión de Fenriz, baterista de Darkthrone, “la mierda se regó”. Under the Sign of the Black Mark y Scream Bloody Gore salieron el mismo mes, y desde ambos lados del Atlántico, los metaleros enloquecieron… y Brasil no fue la excepción.

SARCÓFAGO – Zeder Butcher, Geraldo Incubus & Wagner Antichrist

Ese año había comenzado muy bien para las bandas de Belo Horizonte. La recopilación Warfare Noise les había puesto en el mapa y las cuatro agrupaciones del compilado se disponían a grabar un álbum debut cada una. Las presentaciones individuales o conjuntas de las cuatro bandas se expandían por todo el país. SEPULTURA, por su parte, tuvo una pequeña conmoción interna.

Después de presentarse el 18 de enero en Recife y y el 27 de febrero en São Paulo, y con el 80% del material compuesto para su segundo álbum, Jairo Tormentor sale de Sepultura, siendo reemplazado por Andreas Kisser, guitarrista de la banda de São Paulo que se había mudado a Belo Horizonte atraído por la bullente escena de Minas Gerais, y que por entonces era roadie de Sepultura.

«Black Devastation Festival» en Sao Paulo.

El 11 de abril de 1987, SARCÓFAGO  se presenta en el João Cursino Gimnasium de la ciudad de São José dos Campos, Estado de São Paulo, junto a los locales THATITHIMAS y ANTHARES, evento promocionado como «Black Devastation Festival». La presentación de SARCÓFAGO puede verse en este video:

Imagen de previsualización de YouTube

Poco antes de este concierto, en marzo de ese año, Armando Sampaio Leprous había grabado las baterías del icónico álbum «Campo de Exterminio» de HOLOCAUSTO.  Tocar simultáneamente en ambas bandas se hacía cada vez más complicado y Armando se queda ese año con HOLOCAUSTO, dejando vacío el puesto de baterista. De este modo, D.D. Crazy sale de INSULTER, donde es reemplazado temporalmente por Eduardo Schechtel Evoker, regresando a glas filas de SARCÓFAGO, justo a tiempo para grabar «I.N.R.I.».

GUERRA DE METAL

Para entonces, la disputa con SEPULTURA y SARCÓFAGO estaba más o menos olvidada, hasta que entró en la ecuación João Francisco Benedam, mejor conocido por su alias de João Gordo, vocalista de la emblemática agrupación brasilera RATOS DE PORAO. Comenzando como una banda de punk, Ratos de Porão se había hecho un nombre en la escena subterránea y con 22 años en 1986, João Gordo tenía una bien ganada reputación como figura del hardcore punk de Brasil. Según el propio João, este se había conocido con los Cavalera durante el concierto en el que SEPULTURA le abrió a VENOM y EXCITER en Belo Horizonte, siendo grandes amigos desde entonces. João iba a los ensayos de SEPULTURA una vez por mes, su banda había fichado para Cogumelo y, en el trueque de conciertos, se organizó uno para Ratos de Porão en Belo Horizonte.

Joao Gordo & hermanos Cavalera en Belo Horizonte.

En este punto, es preciso contextualizar el asunto del acoso mutuo entre bandas de la escena de Belo Horizonte. Esta situación fue relatada por Max Cavalera en uno de los clips de entrevista del video «Under Siege» (minuto 44:39), cuando cuenta cómo, durante su adolescencia, solía escupirle a bandas que no le gustaban cuando estas estaban sobre el escenario, o participando en una que otra pelea callejera entre bandas, y que él a su vez había recibido sendos escuptijaos y una que otra paliza por parte de bandas rivales. En la escena brasilera, era común que las bandas se provocasen entre sí, tanto que en sus días de camaradería, integrantes de SARCÓFAGO y SEPULTURA iban juntos a los conciertos de OVERDOSE únicamente para molestarles y escupirles durante sus presentaciones. Y una de las agrupaciones más camorreras en estos episodios eran justamente SARCÓFAGO.

Imagen de previsualización de YouTube

Bebedores y pendencieros, SARCÓFAGO eran considerados la oveja negra de la escena local. Los taches, cuero y cinturones de balas eran algo màs que una simple imagen. Sus pares de Belo Horizonte no entendieron, pero este énfasis en lo visual era la consecuencia lógica de lo hecho previamente por Hellhammer, Sodom y Destruction pero, especialmente, por Alice Cooper y KISS; la foto de Gene Simmons vomitando sangre en la carátula del álbum «Alive II», y el concepto visual que, como banda, asumía KISS, ejercieron una fuerte influencia tanto en Wagner Antichrist como en sus imitadores noruegos de años posteriores.

SARCÓFAGO – La oscuridad a plena luz del día…

Los integrantes de la banda recorrían las calles de su ciudad ataviados con esa parafernalia a plena luz del día, y aunque su intención de lucir lo màs agresivos posible surtía efecto y mantenía a raya a mojigatos y camanduleras por igual, también eran objeto de burla de parte de gente de la escena que consideraban dicha apariencia ‘ridìcula’ (Andreas Kisser y João Gordo entre ellos) o, en el mejor de los casos, ‘exagerada’. Estas burlas y señalamientos eran una de las principales causas de grescas en la calle.

SARCÓFAGO – Cementerio Bomfin, Belo Horizonte.

Los episodios de riñas callejeras y peleas en los conciertos de otras bandas eran frecuentes. En una entrevista de 1990 para la revista brasileña Rock Brigade, Wagner cuenta que durante la presentación de RATOS DE PORAO, algunso segudiores de SARCÓFAGO estaban entregados al ritual de escupir, mofarse y abuchear la banda —y dado el contexto, no es descartable que algún miembro de SARCÓFAGO estuviera entre ellos.

Cuando bajò del escenario, João Gordo le preguntó a Max quién había estado escupiéndole y el vocalista de Sepultura no dudó en decir “la gente de SARCÓFAGO”. La bronca, que inicialmente había sido instigada por Silvio Bibika de Mutilator, se salió de las manos; João Gordo y Wagner Antichrist se habrían ido a las manos, con Wagner reventándole la boca al líder de Ratos de Porao y D.D. Crazy quebrándole una botella de cerveza a Andreas Kisser en la cabeza, Max haciendo otro tanto con Wagner, y de ahí en adelante la amable rivalidad se convirtió en una diferencia irreconciliable que ha durado por décadas, y João Gordo esperaría pacientemente durante cinco años por una oportunidad para desquitarse.

[Este episodio, al igual que la permanente disputa entre SARCÓFAGO y SEPULTURA, ha sido ampliamente documentado en varias entrevistas dadas por integrantes, exintegrantes y amigos cercanos a ambas bandas a lo largo de los años. Y aunque varios participantes del episodio han manifestado en años recientes que “eso ya pasó” (Geraldo Incubus), que fueron “cosas de adolescencia” (Igor Cavalera) y que han dado “el brazo a torcer”, reconociendo a SARCÓFAGO como pioneros, y que hoy día son “más tolerantes con el tiempo” (João Gordo), otros protagonistas de los hechos siguen destilando amarga bilis, señalando a Sarcófago como “una mierda” (Silvio Gomes), una “banda que existe en las camisetas y las mentes de cientos de personas“ (Andreas Kisser) y “una banda de mierda que no vale un culo” (Max Cavalera), perpetuando la disputa y hablando pestes cada vez que tienen oportunidad de hacerlo].

LA GRABACIÓN DEL ÁLBUM

Después de lo ocurrido, los integrantes de SARCÓFAGO tuvieron semanas de tensión, peleas ocasionales entre sí y una que otra pelea callejera que siguió agravando la situación. Sin embargo, como casi todas las peleas eran causa de licor, la banda se mantuvo sobria durante las dos semanas que duró la grabación del álbum. Según los miembros de la banda, la gente del estudio se mostró muy colaboradora y los cuatro integrantes se dedicaron delleno a sacr el mejor sonido posible. La banda era consciente de que su sonido era diferente al de otras bandas de Brasil; además de las influencias usuales como Venom, Hellhammer, Celtic Frost y Bathory, la banda se nutría de una buena dosis de hardcore punk como Discharge y Dead Kennedys, las locales Olho Seco, Brigada de Odio y las finlandesas Rattus y Perveet Kadet. Para la voz, la mayor influencia de Wagner fue la emblemática Wendy O. Williams, y quiso hacer su parte vocal tratando de replicar el salvajismo y visceralidad contenida en el álbum «Coup D’Etat» de PLASMATICS.

SARCÓFAGO – D.D. Crazy tras el kit de batería.

La banda ensayaba en la casa de los hermanos Eduardo D.D. Crazy y Zeder Butcher. Mientras D.D. Crazy tenía un enfoque más intuitivo y el “golpe metralleta” de la batería le vino espontáneamene, Zeder Butcher era más metódico y experimental en su enfoque musical, siendo a su vez la persona que empujaba la banda a ser cada vez más extrema.

SARCÓFAGO – Zeder ‘Butcher’ al ataque.

Wagner afirma que, de los cuatro integrantes de SARCÓFAGO, Zeder era “el más extremo de todos”. Si había una letra profana, Zeder se ocupaba de hacerla más profana aún; si de imágenes se trataba, llegaba con ideas para hacerla más chocante, empujando las cosas al cada vez a nuevos límites. Fieles a su lema de sexo, alcohol y metal, los integrantes de la banda aderezaban cada ensayo con un par de litros de pinga o cachaça, bebiendo hasta caer, o salían de juerga buscando la compañía de alguna dama de la noche. Sin embargo, todo esto tuvo un alto durante las sesiones de grabación; con tiempo limitado y poco presupuesto, la banda era consciente que necesitaban sus cinco sentidos para dar lo mejor de sí.

Oswaldo Pussy Ripper, el vocalista original de SEXTRASH, era la compañía permanente de la banda durante las sesiones en J.G. Estudio y terminando la jornada salían a beber juntos. El estudio contaba con una consola de 16 canales que, para la época y lugar, era un lujo, y la gente de J.G. Estudio se mostró muy colaboradora, pero la limitación financiera hizo que los integrantes de la banda hicieran sus partes en una sola toma. Las baterías, por su parte, se grabaron utilizando un kit de batería electrónica, lo cual se hizo más por la novedad de tener el instrumento en estudio que por maquillar diferencias de matices sonoros en el golpe de batería. La grabación y mezcla estuvieron a cargo de Joao Guimaraes  de KAMIKAZE junto a Tarso Senra y Marcos Gaugin, que por ser los ingenieros de planta del estudio, hicieron lo mismo con los primeras placas de las bandas de Belo Horizonte.

Mientras esperaban la salida del álbum, y con el fin de aumentar la expectativa, la banda grabó en agosto de 1987 tres canciones del álbum en un demo conocido como «Christ’s Death», o bien «I.N.R.I.»

Imagen de previsualización de YouTube

El álbum salió en dos versiones; una con sello negro y otra con sello blanco, y comenzó a distribuirse con la rapidez que permitían los medios de entonces. Las cartas no se hicieron esperar y desde todas partes del mundo llegaban peticiones. Entre esos primeros amigos por carta estaban Euronymous de Mayhem, Dead (que todavía estaba en Morbid) y la gente de Nihilist y Beherit. En la lista de agradecimientos del álbum había una dedicación especial a sus entrañables amigos de SEPULTURA.

SARCÓFAGO – «I.N.R.I.»

SARCÓFAGO SEPULTADO

Durante muchos años, se tuvo la idea de que SARCÓFAGO se hab{ia acabado en 1987 debido a conflictos internos entre sus integrantes. Sin embargo, en una entrevista concedida por Wagner a Kim Kelly en 2012 debelaba una verdad mucho más cruda, pero menos romátnica, del asunto.

Cabe tener en cuenta que en julio de 1987 Wagner Lamounier recién había cumplido 17 años y Geraldo Minelli recién cumplía 21; las escapadas de estos adolescentes solían terminar en el hospital o pasando la noche en el calabozo de la estación de policía más cercana, ya fuera por peleas callejeras, exceso de alcohol o visitas tardías al cementerio —y no precisamente para tomar fotos— así que los padres de estos díscolos jóvenes tomaron una decisión tan radical como la música de sus hijos: les enviaron a ciudades distantes entre sí, para tratar de ‘encarrirrarlos’.

De esta manera, Wagner fue enviado a casa de unos tíos suyos en Uberlandia, mientras que Zeder Butcher fue enviado a Juiz de Fora (ambas ciudades a cientos de kilómetros de distancia de Belo Horizonte). Por su parte, Eduardo D.D. Crazy se unió a Rodrigo Damned Sentry y Oswaldo Scheid “Pussy Ripper” de INSULTER para concentrarse en una nueva banda llamada SEXTRASH, dejando a Geraldo Incubus a su suerte y prácticamente sin banda. SARCÓFAGO estaba SEPULTADO!

Pero el virus del metal dura por siempre y sólo pasarían unos cuantos meses para que Wagner reagrupara la banda para grabar el EP «Rotting», tras un fallido intento de Geraldo Incubus para mantener viva la banda con una nueva alineación. La historia del segundo SARCÓFAGO, la ueva grabación, y la época del segundo álbum «Laws of Scourge» queda par anuestra cuarta entrega.

Parte I — La Prehistoria
Parte II — Metaleiros Mineiros

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *