Cómo evitar que la música sea efímera

Los efectos de la distribución y descarga de música digital se evidencian en la baja de ventas de discos y la caída de precios del formato físico. Sin embargo, esto no es todo. Hay algo mucho peor. La buena noticia es que tienes la solución.

BERLIN, ALEMANIA – ENERO 21, 2016: El logode los servicios de streeming Amazon Music y Spotify se aparecen en la pantalla de un smartphone el 21 de enero de 2016 en Berlin, Alemania. (Foto por Thomas Trutschel/Photothek, tomada de Getty Images)

Se ha convertido en una salida fácil y una frase de cajón culpar a las descargas de mp3 y las plataformas digitales de las bajas ventas de música, pero YouTube te permite conocer una propuesta, factor decisivo a la hora de hacer o no una compra, a la vez que más bandas acuden a Deezer, iTunes o Spotify para difundir su música y, de paso, recibir algo de dinero a cambio de su arte (o su producto, según se vea).

Las dinámicas han cambiado; los correos electrónicos, webzines, redes sociales y plataformas digitales han reemplazado al intercambio postal, la lectura de revistas especializadas y fanzines y el intercambio de casetes, haciéndolo todo mucho más fácil tanto para las bandas y sellos (multinacionales e independientes) como para el consumidor… perdón, para el “fan” promedio. Todo es más rápido, fácil e inmediato. Esto ha traído grandes ventajas abriendo cada día más posibilidades, con un efecto positivo en el crecimiento de la producción independiente. En muchos casos ha sido así. Pero en otros no.

«Lo que fácil viene, fácil se va» es un adagio que aquí cobra nuevos significados. Sigue leyendo