Del escarnio y la muerte social: el caso INQUISITION

El periodismo investigativo es algo delicado. Denunciar los delitos y crímenes de una sociedad siempre será algo saludable. Pero cuando se expone de manera sistemática la “ropa sucia” de unas cuantas personas, por parte de unos medios específicos, apelando al escarnio y a condena social por parte de de una comunidad, deja de ser “investigativo” y se convierte en una agenda.  

Casi inadvertidamente, el escarnio y la condena social en la comunidad metalera se está promoviendo de manera sistemática por parte de un conglomerado de anunciantes y portales que, amedrentando a sellos disqueros, promotores y publicaciones, impone su idea “correcta” sobre qué bandas, álbumes y/o artistas debe apoyarse, y cuáles deben ser perseguirdas y eliminadas del movimiento.  En diciembre de 2014, la periodista independiente Kim Kelly escribió un artículo publicado en el portal SPIN sobre los que ella consideraba los mejores álbumes de Metal de ese año, incluyendo bandas como BEHEMOTH, MIDNIGHT, DEAD CONGREGATION y BLUT AUS NORD. Pero en el segundo párrafo, la periodista incluyó estas líneas: Sigue leyendo