Actualización del blog

Mucho material se nos ha represado con tanto evento que hemos tenido en los últimos meses.

Hoy se han agregado reportajes gráficos de Metal Medallo del 31 de mayo y 1 de junio, próximamente adicionaremos la fecha del 2 de junio; además se agregó una entrevista hecha recientemente a Ash de Nargaroth y la sección de próximos eventos donde podrán consultar la información sobre los principales conciertos en la ciudad y el país.

Seguimos en excavaciones…

Graveyard – Goliath

En medio de la cacofonía de los géneros harto trillados del Metal, siempre resulta refrescante hallar sonidos refrescantes que, si bien pueden parecer ortodoxias pasadas, traen consigo algo de vigor mezclado con nostalgia. Y esta combinación la tienen los suecos Graveyard.


Los puristas dirán que esto “no es Metal” o bien que suena muy similar a algunas bandas de la llamada “Vieja guardia” (nombre con el que se denomina un amplio y difuso espectro musical que abarca el Heavy Metal hecho antes de 1980). Pero haciendo a un lado la discusi{on bizantina de siempre, vale la pena centrarse en la proupesta musical de esta banda.

Durante los últimos cinco años, Suecia está tomando la delantera en la carrera por propuestas musicales que den nuevos bríos al Metal, y dentro de dicha carrera pueden identificarse dos vertientes: la de aquellos que  intentan explorar los límites musicales del género (con los así llamados ‘subgéneros’ como el vest o el post-___), y las que tratan de hacer “mas de lo mismo” (retomando viejas propuestas musicales y aggionrnándolas). A este segundo grupo pertenecen bandas como Bullet, Katana, Skull Fist, Steelwing, RAM, Lonewolf y Enforcer, que apuestan por un sonido ‘retro’ pero imprimiéndole su propio toque de originalidad. Pero tal vez entre ambas vertientes existe una zona gris en la que pueden ubicarse bandas como Ghost y, precisamente, Graveyard.

No es mi intención moralizar sobre qué debe o no hacerse para explorar nuevos horizontes musicales. No soy músico. Pero algo sí sé. Que se puede apostar al sonido tradicional, sin hacer “más de lo mismo” y logrando ser originales en un género que se resiste cada día más a innovar.