The Scum – «Ashen» (2018)

THE SCUM – «Ashen» (2018)

Nada más le das «Play» al equipo de sonido y de entrada se destaca el tono de guitarra cuyo zumbido difuso evoca las nubes de bruñidos quirópteros que anuncian el Armagedón. Los solos tienen ese eco tan evocador a muerte y ultratumba mientras que el marchante galopar de la batería va de los marcados golpes cavernìcolas de los tambores al pulso incesante del doble bombo y el tintineante campaneo que marca el pulso acelerado en el camino a la muerte… ¡porque la muerte lo es todo!

Las canciones son dinàmicas y su estructura composicional lleva el motivo rìtmico a buen puerto, evitando convertirse en el sonsonete monótono y poco imaginativo que abunda en las bandas de este subgènero. , unerror muy comùn en el saturado estilo que ejecuta la banda integrada por cinco músicos talentosos: las dos hachas de seis cuerdas blandidas por Santiago de los Ríos y Oscar Rodas, el bajo impecable de Julián Gil (guitarrista en GENETIC ERROR y GORETRADE) la batería de Mauricio Aristizábal (NEPENTE) y la entrega en la voz de José Fernando Ospina, vocalista de NEPENTE y veterano en mil batallas desde sus días en la vieja banda RITUAL.

La letra toca los tòpicos acostumbrados, especialmente el horror que produce en el ser humano la inevitabilidad de la muerte la posibilidad de un sufrimiento inenarrable en la transición hacia la nada… sólo imagina el ser devorado vivo, la premonición de tu fallecimiento, las cenizas que serán el único vestigio de tu paso por esta vida terrena… este álbum es la pefecta banda sonora para el sinsentido de la vida y la inexcrutable realidad de la muerte.

Quien escribe estas lìneas no puede ocultar el gusto que siente al escuchar este álbum, no sólo por el sonido logrado en el proceso de producción del disco, sino por la atmósfera caótica que logra transmitir. Estas sonatas a la muerte reflejan  la brutalidad de las variopintas e imaginativas formas de morir descritas en las letras y el sòlido sentido de melodía, ritmo y estructura musical que puso cada integrante en la composición de las ocho canciones que tiene esta placa. Pero nobleza obliga y es preciso añadir que todos estos elementos, aunque son el mérito de sus creadores, tienen un realce especial gracias a la mezcla realizada por Tomas Skogsberg.

Imagen de previsualización de YouTube

Artífice del llamado «sonido sueco» que caracterizó a bandas de principios de los años 90, el nombre de Tomas Skogsberg era referente obligado y sus afamados Sunlight Studios fueron La Meca del metal extremo de esa década. Alejado de las consolas durante años, Skogsberg reabrió las puertas de sus estudios de grabación prefiriendo trabajar con bandas emergentes. Gracias a ello, tres producciones colombianas pasaron este año por las manos del reputado productor sueco y el estilo de THE SCUM se ajusta perfectamente tanto en calidad musical como en el resultado final.

Con un estilo clásico, enérgico y penetrante, «Ashen» cumple lo que promete; un metal áspero y magullante que taladra tu nuca quebrándote el cuello de tanto mover la cabeza.

Más información en www.facebook.com/thescummusic, www.thescum.co y en www.hateworks.com

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *